Mostrando entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de abril de 2010

Marionetas

Se tallan en madera
los rostros viejos de las marionetas.
Se manejan con hilos.
Con su arrugada piel y sus cabellos blancos,
asemejan verdaderos ancianos.
Mas. acabada la comedia,
se derrumban inmóviles.

Igual que marionetas, los humanos
pasan, como en un sueño, por la vida.


De Suan Tsong, poeta chino de la dinastía Tang.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Fantasmas chinos

En la antigua China había un puente famoso por sus fantasmas.
Una noche de tormenta un viajero asustado debió cruzarlo. A mitad de camino sintió que "algo" le tocaba el hombro y al darse vuelta vio un fantasma pequeño y enrojecido que le gritaba en su cara.
Pálido de terror corrió desesperado y pudo llegar al baño público al final del puente con el corazón como un tambor.
Un rato después entró un niño empapado y temblando de miedo.
"Señor, qué suerte que lo encuentro! Tenía que cruzar el puente y como tenía mucho miedo corrí hacia un adulto para pedirle que me acompañe.
Pero no era un adulto, era un fantasma horrible que me aulló en la cara. Por suerte pude correr hasta aquí".


Leído en mi niñez en un libro de Bernardo Kordon. Nunca olvidado.

miércoles, 7 de enero de 2009

Palabras, palabras, palabras

Voy a arrojar una teoría un tanto osada para el análisis de quien le pueda interesar.
Las culturas orientales tendieron desde el inicio de sus civilizaciones, a generar escrituras ideográficas, siendo la china el ejemplo más acabado. Eso desde hace miles de años asoció aunque inconscientemente, una imagen al símbolo que la palabra designaba. Al intentar denotar ideas cada vez más abstractas el ideograma devino en una forma de metáfora. Por ejemplo en chino "antiguo" se escribe "diez bocas" ya que algo que pasó por diez bocas, fue dicho diez veces, es viejo. Además la existencia de la caligrafía como arte en sí mismo nos lleva a sentirnos, nosotros occidentales; como oligofrénicos frente a un un poema chino. Cada ideograma representando una abstracción es "per se" una metáfora, por otro lado tenemos el sentido estético pictórico de la caligrafía y por último la poesía en sí misma. Jamás podremos degustar esa forma de arte como lo haría un chino nativo. Oriente entonces aparentaría mantener una ligazón fuerte entre la palabra y la imagen visual de la misma.
En Occidente en cambio, la relativamente temprana aparición del alfabeto con los fenicios; llevó al énfasis en los fonemas; importó más cómo suena la palabra que cómo se escribe. Y el sonido, ya sea hablado o musical cambia siempre el entorno. Cuando andando el tiempo, el judeocristianismo de San Pablo se encontró con el neoplatonismo post helenístico, se produjo un maridaje casi eterno. El mundo perfecto de las ideas devino el Reino de los Cielos y sus imágenes terrenas imperfectas y toscas, en este valle de lágrimas.
Pero el nexo entre mundos parece haber sido la palabra, sacralizada y ritualizada hasta el paroxismo.
No en vano el último evangelio canónico, el de Juan; se escribió en griego y no arameo; y empieza como todos saben, "en el principio era el Verbo (palabra o logos)".
En honor a la verdad, Logos era para la otra concepción de herencia griega de la época, la filosofía estoica; el orden del mundo o Cosmos, una visión casi panteísta de una realidad ordenada.
Que fuera rápidamente sustituida por la divinidad individualizada en una persona humana, Jesús, por medio de la palabra sacralizada.
De ahí al psicoanálisis, que a veces parece una religión judeocristiana moderna; sólo hace falta un poco de tiempo.
No haría falta liberarnos un poco de las palabras ?

jueves, 3 de julio de 2008

La décimo segunda maravilla del Imperio

El nacimiento de mi hijito Lorenzo fue un acontecimiento axial en mi vida. Una perogrullada dirán y con razón.

Me cuesta poner, sin embargo en palabras las sensaciones que me embargan cuando lo cargo dormido a la noche o cuando me mira y sin motivo aparente se ríe con todo su cuerpo.

Es en estas situaciones cuando uno recurre a otros lenguajes como la música. O la poesía.

De una autor chino anónimo de la Dinastía Tang en traducción de F. Toussaint y A. Batistessa.

La Peregrinación Inútil.
Los viajeros exhaltan la belleza de una tarde de nieve en Houa-Chan, la música de la campana del crepúsculo en el monasterio de U-Tchien, el color del cielo de Tsou-Kiang, el encanto de una noche de lluvia en en Wao-Tai.

Yo no iré a Houa-Chan, porque el cuerpo de mi hijito es bermejo como la nieve en el ocaso, ni a U-Tchien, porque su voz es más emocionante que la campana del monasterio, ni a Tsou-Kiang, porque todo el cielo lavado por la brisa se refleja en su mirada.

Pero tal vez iré a Wao-Tai, para evocar una noche de lluvia en que una mujer concibió un niño que es para mí la décimo segunda maravilla del Imperio.