Cuando era joven pensaba que ser feliz era un problema de producción.Decidí trabajar y ganar plata; me compré muchas cosas pero no fui feliz.
Después pensé que ser feliz era un problema de iluminación.
Decidí levantarme todos los días con el sol; aproveché más mi tiempo pero no fui feliz.
Después pensé que ser feliz era un problema de locación.
Decidí emigrar a otro país; conocí otros paisajes pero no fui feliz.
Después pensé que ser feliz era un problema de casting.
Decidí buscar a la mujer perfecta; me divertí bastante pero no fui feliz.
Después pensé que ser feliz era un problema de guión.
Decidí empezar y dejar varias carreras universitarias; aprendí mucho pero no fui feliz.
Después pensé que ser feliz era un problema de dirección.
Decidí empezar terapia; me conocí a mí mismo pero no fui feliz.
Entonces aprendí a ser feliz.
Era un problema de banda de sonido.
Dos maestros, Ingmar Bergman y una fuga de "La ofrenda musical" de Johann Sebastian Bach por Musica Antiqua Koln.