martes, 18 de agosto de 2009

Dos mujeres, dos poemas

Christina Georgina Rossetti (1830–1894) fue una poetisa inglesa, que escribió poemas románticos, devocionales e infantiles. Fue hermana del pintor prerrafaelita Dante Dante Gabriel Rossetti (1828-1882) y llegó a posar para algunos de sus cuadros. La vemos a la derecha en "La Anunciación" pintada por su hermano.

De Christina Rosetti, su poema "No quiero cuando muera, amado mío", en traducción libre mía.

No quiero cuando muera, amado, mío,
que entones para mí tristes canciones,
ni plantes sobre mi cabeza algún rosal,
ni un sombrío ciprés junto a mi tumba;

que me cubra la hierba siempre verde,

regada por las lluvias y rocíos,

y, si quieres, recuerda; si prefieres, olvida.


No veré las sombras,

no sentiré la lluvia,

no oiré al ruiseñor,

cantando doliente,

y soñando a través de una penumbra

que no empieza ni termina,

puede que yo recuerde,

o acaso, olvidaré.

Elizabeth Eleanor Siddal (1829–1862) fue una modelo de artistas, poetisa y artista inglesa que fuera pintada y dibujada por muchos de los pintores de la Hermandad Prerrafaelita. Las ideas del grupo de artistas sobre la belleza femenina fueron profundamente influenciadas por su imagen, o más bien Elizabeth llegó a impersonar dichos ideales. Personalmente me parece un ideal de belleza que ha conservado su actualidad. Si bien fue la modelo por excelencia de su esposo, Dante Gabriel Rosetti, fue también la modelo para el conocido cuadro de John Everett Millais, Ophelia (1852). Se cuenta que posó en una bañera lleva de hielo y agua fría sin quejarse a los efectos de reflejar el frío azulado de la muerte por ahogamiento.


Elizabeth era de naturaleza enfermiza, y poco tiempo después de su matrimonio, Rosetti comenzó a visitar a una nueva amante. Ella se suicidó ingiriendo laúdano después de dar a luz a un niño muerto y sabiendo probablemente las infidelidades de su esposo.
Rosetti cayó en la depresión y enterró la mayor parte de sus poemas inéditos en la tumba de su esposa. Idealizó su imagen como la Beatriz de Dante en un buen número de pinturas, como El sueño de Dante ante la muerte de su amada (1856) y en Beata Beatrix (1863), obra que marca el camino del pintor hacia una mayor ornamentación y simbolismo; esta pintura alegórica alude a la muerte de su mujer. Representa a Elizabeth en una pose lánguida y sensual, con su cabello rojo natural recogido en un peinado deshecho; sobre sus manos se está posando una paloma roja, símbolo de espiritualidad, que porta en el pico una ramita alusiva al láudano. A sus espaldas, una escena difusa representa a dos personajes, quizá Dante y Virgilio. Es considerada una obra que influyó en el movimiento simbolista posterior. La vemos abajo, cabe aclarar que Elizabeth no pudo posar para la obra por razones obvias.
Años después Rosetti exhumó el cadáver de su esposa, que aparentemente conservaba su cabellera roja intacta y brillante; para recuperar sus poemas.
Murió recluido y casi demente, adicto a otra droga potente de la época, el cloral.


De Elizabeth Eleanor Siddal, su poema "Amor Muerto".

Nunca llores por un Amor muerto,
ya que rara vez el Amor es verdadero.

él cambia sus ropas del rojo al azul,
y del más brillante azul al rojo,

el Amor ha nacido a una muerte temprana,

y su realidad es apenas un despojo.

Entonces no ancles tu sonrisa

en su pálido rostro descarnado,

para exhalar el más profundo de los suspiros.

Las palabras justas en labios sinceros

pasarán, y sin dudas morirán;

y tu estarás solo, mi querido,

cuando se desaten los vientos invernales.

Nunca lamentes aquello que no puede ser,

pues este Dios no regala dones.

Si este pobre sueño de amor fuese nuestro,

entonces, querido, estaríamos en el Cielo,

pero aquí sólo hay campos muertos,

donde el verdadero amor jamás es cierto.

Aprendan, emos .....

lunes, 10 de agosto de 2009

Sigan al líder

Había una vez un líder que por primera vez habló de las necesidades de los más necesitados. Un líder distinto que como nunca antes trajo esperanza a un mundo que ya la había perdido hace rato.
Y los pobres, los despojados, los desclasados le creyeron. Poco importó que el líder cumpliera o no sus promesas.
Y empezaron a seguirlo. Primero unos pocos.
Pero luego fueron más y más.
Algunos dijeron, "este líder es falso, no lo sigan".
Pero los que necesitaban una esperanza más que cualquier otra cosa, no les creyeron.
Y siguieron ciegamente al líder que les hacía promesas cada vez más hermosas y les hablaba de una realidad que ni en sus sueños más atrevidos habían vislumbrado.
Y un día el líder se fue.
No estuvo más con sus acólitos, por lo menos físicamente.
Y ellos, los pobres, los despojados, los desclasados siguieron creyendo en él. Aún los que nunca lo habían visto.
Y entonces empezaron a hablar de cómo era o había sido el líder.
Y no todos coincidieron.
Los años pasaron y todos habían construido su propia imagen del líder que ya no estaba.
Y pasaron más años.
Existían muchos líderes distintos, incluso contrapuestos; todos construidos por sus seguidores, los que lo habían conocido, que ya eran pocos; y los que no.

El hecho que el texto anterior sea perfectamente aplicable a Perón o a Cristo, habla a las claras de la inmadurez política de la sociedad argentina.

Cada cual se construyó su Perón y su peronismo entre 1955 y 1973. Y después de su muerte siguieron.
Cada cual se construyó su Cristo entre digamos el 43 y el presente.
La diferencia es que Perón volvió y eso es el punto axial de la política argentina del siglo XX.
Ezeiza.
Según J. P. Feinmann, una ópera. Para mí más bien un oratorio o pasión.
Cuando las bandas neonazis de Osinde y sus secuaces comenzaron a disparar sus metralletas contra la Juventud Peronista, los montoneros y gente que no tenía nada que ver; todos los perones existentes se encontraron violentamente. Y los perones socialistas, marxistas y populares que sólo existían en las mentes de los que habían leído a J. W. Cooke; tuvieron que correr por sus vidas.
Al día siguiente, el Perón de carne y hueso, aterrizado sano y salvo en Morón; dejó bien claro cuál era el Perón real.
Y de paso, allanó el camino para el terrorismo de estado con un eficiencia envidiable; deuda que los militares del Proceso nunca le reconocieron. Pero ocuparon a todos sus empleados.
Ezeiza y Perón.
La inmensa mayoría de los antiperonistas lo corren por derecha. Pero algunos lo corrieron por izquierda. Los poquísimos remanentes del anarquismo pacifista vieron tempranamente en Perón al filo nazi fascista que siempre fue. Un militar de extrema derecha, lo suficientemente astuto como para robar las leyes socialistas y ganar el favor de los más necesitados.
Ezeiza fue la revancha moral del anarquismo.

A diferencia de Perón, Cristo nunca volvió.
Salvo en el cuento de los hermanos Karamazov, "El gran inquisidor" donde Fiódor Mijáilovich Dostoyevski, describe la Ezeiza posible del cristianismo evangélico.

Sigan al líder.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Quiero un Kindle

Qué identifica a una nueva tecnología como buena y exitosa? Lo innovador o lo eficiente?
Cada cuánto hay que cambiar de tecnología ?
Cuántas novedades tecnológicas aparecieron en el curso de sus vidas ? Y en las de sus padres ?

Una persona muy innovadora en el mundo de la tecnología ha sido Jaron Lanier, el "padre" de la realidad virtual. Además de ser un pionero virtual, actualmente en UC Berkeley después de formar parte del comité de Internet 2; Lanier es un músico clásico, compositor y pianista especializado en instrumentos asiáticos.

Según él, el triunfo absoluto de la tecnología es por ejemplo un erhu, un instrumento chino de más de mil años de antiguedad. Algo que dura más de mil años y sigue en uso sin haber sido sustancialmente modificado es tecnología "en serio". Nosotros occidentales nos podriamos conformar con un violín o un violoncello que no han variado demasiado desde la Italia de fines del siglo XVI, cuando se filmó el siguiente video.

Estamos en algún monasterio de Alemania a principios del siglo XVI. Ha aparecido una nueva tecnología, el libro. Reemplaza al pergamino usado por cientos de años.




Ahora estaríamos con esto, supongo .... Lástima que sea tan caro

martes, 4 de agosto de 2009

Escalera al cielo

En este video, Bobby Mc Ferrin, que cada día me parece un artista más completo, hace cantar al público del World Science Festival 2009.
Un público no necesariamente musical y decididamente no coreuta. Pero mediante saltos y movimientos de su cuerpo indica qué notas cantar.
Lo interesante según lo explica él mismo al final, es que siempre es una escala pentatónica, es decir compuesta de cinco sonidos.
Independientemente del lugar donde esté y la cultura de su público, éste siempre entona la música sugerida por sus movimientos dentro de la escala pentatónica.
Dicha escala es común a los folclores de todo el mundo.

Entre una nota cualquiera y su octava existe una relación física muy sencilla. La octava siempre posee el doble de frecuencia. Además es percibida por el oído humano como "la misma nota". Según algunos esa percepción de igualdad es innata y no cultural. Podríamos decir que una escala musical es la cantidad de notas usadas para ir desde un sonido hasta el doble de su frecuencia, es decir su octava. Una escalera para subir y bajar entre algo que todos percibimos como lo mismo.
Lo cultural entonces es la forma en la que elegimos los peldaños de dicha escalera.
Nosotros occidentales usamos actualmente una escalera de doce peldaños iguales, que son los doce semitonos de la octava. Antiguamente se usaban escaleras donde dependiendo de la tonalidad los peldaños no tenían la misma altura. A eso se lo llama temperamentos pero da para otro post mucho más largo.
Otras culturas crearon escaleras distintas como las existentes en la música hindú y la china.
Pero lo pentatónica aparece una y otra vez por todo el planeta.

Igual me gustaría verlo a Bobby hacer este experimento en Beijing y New Delhi.

El grabado es del artista holandés Maurits Cornelis Escher.


miércoles, 29 de julio de 2009

Gitanos o payos

La distinción entre música "culta" y popular aparenta ser una dicotomía bastante moderna. Dudo mucho que los burgueses vieneses de fines del siglo XIX consideraran a los valses de Johann Strauss de una categoría diferente a la de una sinfonía de Johannes Brahms por ejemplo.
Ya desde el Renacimiento existía una diferencia entre música sacra y música profana. Cuando se empezó a componer música intrumental, a principios del s. XVII, y no se la podía tocar en la iglesia se la llamó "musica de camara", ya que se hacía en lugares mucho más chicos que una iglesia.
Lo que sí había y suena bastante lógicos una diferenciación entre instrumentos "altos" y "bajos" según su volumen sonoro y por ende su disponibilidad para tocar al aire libre. Instrumentos como el recorder o el laúd eran "bajos" mientras que el cornetto o el sacabuche (trombón renacentista) eran "altos".
Pero la distinción entre música "culta" y "popular" sólo sirve para crear guettos y discriminar. Los músicos de uno y otro grupo tienen mucho que aprender uno del otro.
Un poco lo que le sucedió a lo largo de su historia al pueblo mal llamado gitano. Los rom o romaní tienen una música extraordinaria que ha influido en muchos autores de todos los géneros, desde Bela Bártok hasta ese superhéroe gitano que fuera Django Reinhardt.
Los gitanos tienen un término para denotar a los no gitanos, payo. Como los judíos tienen la palabra goy. Ambas pueden ser formas de discriminación por reacción. No conozco otros casos de gentilicio negativo.
Pero saltando por las barreras idiomáticas entre pueblos y músicas me permito traer a colación un poco de música. Es clásica pero también es popular. Está tocada por una excelente violinista clásica, pero la acompaña un grupo de música folclórica gitana. Es música paya y gitana a la vez.
Stephanie Marie Degand toca junto a Yeux Noir una danza húngara de nuevamente, Johannes Brahms. Y después siguen tocando.

Simplemente es buena música.

A mover las patitas .....



El cuadro son carromatos gitanos en Arles pintados por Vincent Van Gogh.

Qué ves cuando me ves

Hace ya varios días leí una noticia que me heló la sangre. Un niño de once años, Carl Hoover-Walker, se suicidó en abril por no poder soportar la agresión y discriminación de sus compañeros de colegio que lo acosaban porque lo consideraban un marica.
“¿Qué puede llevar a un niño de 11 años a tal estado de desesperación como para quitarse la vida? Me lo pregunto todos los días y probablemente nunca conozca la respuesta. Lo que sí sabemos es que Carl fue acosado implacablemente en su escuela.” Con estas palabras, la madre de Carl Hoover-Walker, se dirigió al Congreso para pedir que se implementen las políticas anti acoso en todas las escuelas de Estados Unidos. “Le decían gay, marica, se burlaban de su manera de vestirse y de moverse. Y la escuela no hizo nada, ni los maestros sabían qué responder. Sólo tenía once años, aún no se identificaba como gay o heterosexual o cualquier otra orientación. Era un niño. Todos esos chicos en su escuela que lo llamaron de tantas maneras lo hicieron porque creyeron que eran las más hirientes y dañinas palabras que podían usar para insultarlo. Y así fue.”

Sus intolerantes compañeros, autores de un pequeño infierno, vieron al gay odiado antes que al niño. Su odio les impidió ver a un niño que muy probablemente no tenía definida todavía su orientación sexual. Lo que de cualquier manera no tenía la menor importancia ya que podría haber pasado lo mismo si Carl hubiera estado en un colegio de blancos o hubiera sido gitano en un colegio alemán o miles de casos parecidos. La pavura que me causa la noticia es que la víctima haya sido un niño a manos de niños.

Cuando vemos a alguien diferente, resalta inmediatamente dicha diferencia. Incluso por encima de lo obvio, como en este trágico caso. Y no resalta la similitud. Era mucho más importante para sus compañeros de clase el hecho que Carl pareciera amanerado que el hecho que fuera un niño como ellos.

Será que tendremos que entrenar a nuestro reptílico y territorial cerebro a buscar las similitudes o mejor dicho el máximo común denominador para frenar el odio ?
Será que lo que nos separa es mucho más fuerte que lo que nos une ?
Será que preferimos siempre ver una diferencia antes que una similitud ?
Será que las diferencias dan más sentido que las similitudes ?

Busquemos las similitudes, pero por sobre todas las cosas, celebremos las diferencias.

Es lo que nos diferenciaría de las bestias salvajes.

O tal vez no tanto...

sábado, 4 de julio de 2009

Belleza existencial

Eduardo Gatti es un cantautor chileno nacido en 1949. Pero por su ascendencia francesa, estaríamos tentados de llamarlo un trovador.
A los 21 años compuso una canción, llamada "Los momentos" inspirada en una película chilena de la época. Corría el año 1970 y Eduardo cajoneó por un tiempo dicha canción.
Finalmente y medio "de relleno" la incluyó en un disco de su grupo "Los Blops", que no tuvieron demasiado éxito en su primera encarnación.
Pero años después la canción se hizo muy conocida en Chile y fue un éxito para su autor.

Muchos años después, otro grupo chileno, amigos de Eduardo, "Los Jaivas" graban en París la misma canción y el autor en vez de cantarla, tararaea una estrofa durante el solo como una sombra amable.

Los seres humanos hacemos muchas cosas para resistir el paso del tiempo. Tal vez sea de eso lo que habla esta canción. Algunos intentos de resistir a los siglos han sido monumentales, como las pirámides; pero fútiles. Muchos lo intentan dejando descendencia pero después de algunas generaciones se pierde la memoria de cada individuo. "Y tuvimos miedo, temblamos y en esto, se nos fue la vida".

Personalmente creo que una solución más sencilla y perdurable, es una buena canción.

Como ésta.

"Ahí murieron ya los momentos", pero cuando Eduardo la canta, ese momento, es eterno.