Marc Augé es un antropólogo nacido en 1935, especializado en la etnología, es decir estudia las distintas culturas humanas a lo largo del tiempo. En su obra destaca una aproximación al concepto de la "
sobremodernidad" construido a partir de una reflexión sobre la identidad del individuo en función de su relación con los lugares cotidianos y la presencia de la tecnología.
También podemos la sobremodernidad como la aceleración de todos los factores constitutivos de la modernidad, del siglo XVIII y XIX. Según Augé, en la sobremodernidad, se tiene una relación nueva con los espacios del planeta, y una individualización nueva. También se conocen tantos acontecimientos a través de la televisión, y de los medios de información en general, que tenemos la sensación de estar dentro de la Historia sin poder controlarla. Es decir, se desarrolla a la vez una ideología del presente –porque el pasado se va muy rápidamente y el futuro no se imagina-, y este presente está siempre cambiando.
Marc Augé también acuñó el concepto "no-lugar" para referirse a los lugares de transitoriedad que no tienen suficiente importancia para ser considerados como "lugares". Ejemplos de un no-lugar serían una autopista, una habitación de hotel, un aeropuerto o un supermercado. Desgraciadamente es mayoritariamente conocido por ser el autor de este último concepto, dejando de lado las variedades de su profunda obra.
Como antropólogo y etnólogo ha tenido una gran exposición al fenómeno religioso y en un reportaje publicado por un diario argentino, expone una idea que me pareció superlativa conectando su visión del "no-lugar" con la religión.
Dice Augé : "la mayor parte de los sistemas religiosos necesitan imaginar algo antes y algo después. Es una manera de vivir la vida, como un no-lugar. Y la vida es el único lugar."
Para la religión la vida es sólo una terminal de aeropuerto o un cuarto de hotel entre destinos mucho más importantes.
Pero algunos se dan cuenta de que era el único lugar valedero sólo con el check-out.