Carleen Hutchins fue una mujer luthier que dedicó toda su vida a estudiar la acústica de la familia de los violines. En los años 50 y 60, el pico de su carrera, era inusual ver a una mujer luthier. Pero mucho más inusuales fueron sus objetivos artísticos. No sólo pretendió emular la destreza de los maestros antiguos estudiando a fondo la acústica del instrumento sino que llegó a replantearse por completo lo que debería ser y es un violín.Esta nueva familia de violines, aparentemente no sólo extiende el rango de la familia tradicional sino que corrige los desbalanceos acústicos preexistentes y conocidos. Mantendría el timbre de un violín por más de siete octavas.
No puedo evitar pensar en los consorts de violas da gamba como antecedente de las ideas de la genial Carleen Hutchins. En rigor de verdad, en el Renacimiento, se intentó construir familias de todos los instrumentos que imitaran los rangos de las voces humanas.
Así existieron hasta el alto barroco, violines tenores, violoncellos piccolos da spalla, violettas y violines piccolos.
Pero fueron borrados del mapa por la adopción del cuarteto de cuerdas clásico. Algo parecido sucedió con la adopción del temperamento igual que eliminó los sabores y olores particulares de cada escala.
El Hutchins Consort, octeto de violines interpreta primero una pieza llamada Ozark que imagino de extracción oriental y el Summertime de George Gershwin.
El octeto desplegado. Quiero uno !!
