viernes, 9 de noviembre de 2018

Apuntes para una descripción crítica de la cotidianeidad actual

Tal vez sea la edad, tal vez no; pero lo político atraviesa casi toda mi percepción de la realidad cotidiana. Realidad que en un país como el nuestro nos modifica, oprime y condiciona constantemente debido a sus recurrentes y devastadoras crisis.
El poder de los medios de comunicación junto con sus modernos aliadas, las redes sociales y sus modernísimos aliados como la IA condicionando la big data recogida de la miríada de celulares inteligentes; es enorme y casi siempre oculta más que brinda la verdad objetiva. En todo caso dicha verdad es una construcción interesada y guiada por intereses multinacionales económico-políticos que se impone como discurso a través de las brillantes pantallitas de smartphones que todos parecen estar mirando en una virtualidad universal.
Considero que nuestra percepción de la realidad y nuestro pensamiento crítico y escéptico, pilares de un pensamiento científico y racional se ven seriamente amenazados por usos y costumbres cotidianos que no son otra cosa que imposiciones de discursos de poder “alla Foucault”. Estos usos producen inadvertidamente una serie de síntomas o falacias que me gustaría intentar y analizar sin pretender ser del todo exhaustivo y profundo.

La omnipresencia de lo dicotómico
 En nuestra percepción actual todo es blanco o negro resultando ubicuo el pensamiento del opuesto. Si no sos A seguro sos –A o peor aún si sos –A seguro sos A. En palabras de la política argentina actual, “si criticas al gobierno actual, (de la coalición Cambiemos) seguro sos partidario del régimen anterior, el peronismo kirchnerista”. Cualquier cosa se define por su opuesto lo que lleva a operaciones políticas sumamente endebles pero exitosas como un triunfo electoral apoyado en el odio y rechazo visceral a una gestión y no a una propuesta específica. Pero ese rechazo al rival de mañana puede fácilmente convertirse en el motor de la derrota propia en el futuro. Hace faltan conceptos matemáticos o de ciencias computacionales como la fuzzy logic o lógica difusa que se aparta de valores dicotómicos y se basa en lo relativo de lo observado contextualizando siempre. En otras palabras se define un espacio de probabilidades para definir un modelo de la realidad que se adapta más al fluido devenir de la misma. Otro problema derivado de ver todo como pares opuestos es la creación de patrones de causalidad cuando no los hay. Si todo es lo opuesto de algo, todo también es o la causa o la resultante de algo. Claramente tiene que ver con la estructura de nuestro cerebro que todo el tiempo trata de reconocer patrones, aún donde no los hay, ya que desde tiempos inmemoriales demostró ser una ventaja evolutiva de la mente. Pero en la realidad cotidiana no solemos ver sucesos independientes como tales sino como relaciones de causa y efecto. De ahí a las teorías conspirativas y la paranoia hay un paso muy corto. El rechazo profundo a la aleatoriedad de la existencia es una razón profunda para que este patrón que se repita una y otra vez, pero está siendo exacerbado en nuestra cotidianeidad digital. Muchas, pero muchísimas cosas pasan o existen por puro azar o y tienden a desordenar entrópicamente el mundo en el que vivimos.
  
Prevalencia de la imagen por sobre la palabra
 La imagen ha pasado a tener una importancia superlativa. A pesar de toda la importancia de la palabra y el lenguaje que nos estructura y define nuestro pensamiento, la imagen ha pasado no sólo a ser omnipresente sino a ser más valiosa, más pregnante y por lo tanto más útil para la imposición de discursos o ideas desde el poder.
En publicidad podemos hablar miles de palabras sobre las bondades de un auto deportivo de ultimísima tecnología pero una mega imagen en un led gigante de una mujer joven semidesnuda y voluptuosa abriendo la puerta de ese auto colocada en una avenida transitada de una megalópolis va a vender más autos que cualquier otra cosa. Y de paso cosifica y denigra la femineidad como si fuera un producto adicional incluido en el paquete. Este fenómeno de prevalencia de la imagen en muy poderoso en la redes sociales; que recordemos empezaron como blogs, textos largos, siguieron con Twitter, textos muy cortos; con Facebook textos y fotos, muchas fotos y actualmente todas esas redes están siendo desbancadas por Instagram, fotos y casi sólo fotos, textos casi nada.
La imagen ayuda, fortalece y hace increíblemente pregnante una idea. ¿Acaso el cristianismo no le debe gran parte de su éxito en la difusión en la Europa semi bárbara y analfabeta de la Edad Oscura a la poderosa imagen de una hombre semidesnudo agonizando sobre un árbol? Para un celta, un germano o un romano dicha imagen le remitía a sus propias leyendas apelando tanto al erotismo como a la morbosidad subliminal.
En épocas más recientes me pregunto si el Che Guevara sería tan ubicuamente conocido si Korda nunca hubiera sacado su famosa foto, reproducida hasta el infinito en banderas y remeras. O en la Argentina más reciente el caso de Santiago Maldonado se agigantó y motorizó no tanto por la sospecha de un estado asesino sino por la ubicua foto crística del muerto que con una sugestiva mirada seducía por doquier.

Mediatez en todo. 
 Todo está mediatizado porque todo es más fácil si se realiza a través de algo, lo que engaña a la mente que se ve relevada falsamente de compromisos y responsabilidades. Somos capaces de insultar y denigrar muy violentamente en Facebook pero jamás seríamos capaces de decírselo a otro cara a cara. Esa mediatización hace que el lado más morboso, más salvaje e incivilizado salga a pasear rampante diseminando como un virus maligno las redes sociales. El cerebro se engaña y podemos disfrutar de la adrenalina de una buena pelea o discusión insultante desde la seguridad absoluta de estar conectados sólo a una pantalla más o menos luminosa y a un teclado. Las redes sociales democratizan y facilitan el odio, la agresión y lo que es peor, la psicopatía. Cualquier persona con sus facultades mentales alteradas puede crear perfiles falsos y realizar todo tipo de actos violentos, intimidatorios o delictivos sin dejar demasiado rastro y ciertamente sin sentir responsabilidad alguna. En los medios de comunicación masivos también se relativiza todo y se termina presentando situaciones espeluznantes como la guerra, el racismo, la segregación de inmigrantes o los ataques terroristas como un gigantesco espectáculo morboso a nivel global. Recordemos lo parecido a un video juego de Play Station que eran las imágenes de la guerra de Iraq.  Mucho estallido y ruidos pero de sangre en primer plano nada. Y el dolor humano en primer plano es lo que deberíamos ver siempre, por lo menos para tratar de evitarlo. Nefasta mediatización.

 
Superficialidad de todo y no tolerancia a la diversidad
 La mediatización universal conlleva además la generación de una superficialidad general. Las relaciones humanas tienden a ser cada vez más superficiales a veces bajo una capa de excesiva cortesía o falsa felicidad (“está todo bien!!”) que termina marcando más la distancia entre dos psiquis distintas. También se empieza a generar, a través de dicha superficialidad donde todos nos terminamos pareciendo; una peligrosísima intolerancia a lo diferente, a la diversidad que de todas maneras siempre existe.  Al ser tan superficiales tendemos a ver todo igual y a identificarnos con grupos, personas o perfiles que erróneamente percibimos como iguales a nosotros. Ese proceso se retroalimenta de forma tal que cuando nos encontramos con alguien ligeramente diferente; un judío, alguien con pelo largo, un comunista; reaccionamos con discriminación intolerancia o directamente violencia.  La aprensión de la diversidad infinita de la experiencia humana es parte del desarrollo de cualquier persona medianamente desarrollada pero se ve muy obstaculizada por la imposición de formas de relación totalmente superficiales tanto en las redes sociales como en la vida cotidiana (“Todo bien, no?”  y por supuesto nadie espera respuesta y mucho menos una negativa)
Hasta el amor o el encuentro sexual se encuentran mediatizados desde lo superficial con aplicaciones como Tinder en una tendencia cada vez mayor a la pereza y el abandono progresivo de la seducción, esa poderosa herramienta que sublimada nos dio buena parte del arte y la poesía universales.

Exacerbación del individualismo 
Se impone también una nueva moral, muy subliminal pero perversa que exacerba el individualismo y desdeña por completo los conceptos de prójimo y la solidaridad social.
“Sólo importo yo y no los demás”, “Si yo me salvo qué me importa el resto” y pensamientos como éstos, tan criticables desde la más mínima ética son cada vez más comunes y van a terminar constituyendo la norma, violentamente pasivo agresiva.
El pasar primero con mi auto aunque le corresponda a otro, el colarse en una fila y tantos otros comportamientos de micro hijadeputez no una forma impuesta de destruir una de las cualidades más hermosas del animal humano, la empatía. La capacidad de ver al otro, de ver qué necesita, de ayudarlo, de perdonarlo, son formas emocionales valiosas que van más allá de cualquier religión y deberían ser parte obligatoria de un humanismo cotidiano. Buenos Aires está particularmente afectada por la exacerbación del individualismo egoísta, tal vez por su pasado de ciudad delincuente y contrabandista; y se maneja con mucha hipocresía sin ver la destrucción permanente del espacio público que es el espacio de los demás. Es tan okupa delincuente el puntero peronista que lotea terrenos fiscales para armar una villa a precios de inmobiliaria palermitana como el gerente que estaciona en doble fila durante media hora su 4x4 gigante japonesa para ir a buscar al colegio privado a sus hijos.  En el mejor de los casos estamos frente a una moral de egoísmo ampliado, “yo, mis hijos, mi familia, mis amigos, tal vez los que piensan exactamente lo mismo que yo, y todo el resto que se joda”. 

  
Necesidad de la otredad atemorizante 
El egoísmo violento necesita de algo que lo justifique y eso genera la necesidad ineluctable de un otredad atemorizante. La ignorancia de lo otro produce miedo y el miedo produce egoísmo, rechazo y violencia. Siempre se necesita ver a algún otro como el culpable de todo lo que nos pasa y cuando más diferente sea, mejor. La otredad atemorizante podrán ser los “cabecitas negras peronistas”, “los banqueros de la sinarquía judía internacional”, “los terroristas fanáticos musulmanes”, “los bolitas y perucas chorros inmigrantes”, “las cucarachas planeras K” o “los gorilas vendepatrias de la patria financiera” “las feminazis aborteras”.  Cualquiera, no importa. Sólo importa para la construcción de un discurso mediático y digital que termina siendo un calmante aglutinante contra la inseguridad generalizada. “Qué suerte que yo no soy el otro”. Es decir qué suerte que no soy pobre, o negro, o incluso mujer. Mientras tanto, y muy progresivamente, todos somos cada vez más ignorantes, prejuiciosos, discriminatorios, machistas, gorilas o antiperonistas y nos definimos por emociones de exclusión y de violencia solapada.
Claro así nos vamos convirtiendo de a poco en el consumidor perfecto que compra lo que le dicen que compra, sin importar el precio, y el votante perfecto vota lo que le dicen que vote, sin importar los hechos.

 


Justo, justo lo que el poder desea para nosotros.

¿Y nosotros, qué deseamos?




jueves, 1 de junio de 2017

Silencio


Acabo de terminar de leer "Silencio", novela publicada en el año 1966 pero reeditada a partir de la película de título homónimo de Martin Scorcese recientemente estrenada.  Silencio (沈黙 Chinmoku, japonés para "Silencio")  de ficción histórica escrita por Shūsaku Endō.  Un joven jesuita portugués, Sebastião Rodrigues (basado en el personaje histórico Giuseppe Chiara), es enviado a Japón para socorrer a la Iglesia local que sufría una terrible persecución en la época de los Kakure Kirishitan ("cristianos ocultos") que siguió a la derrota de la rebelión de Shimabara en 1637.  También debe investigar las denuncias de que su mentor, el padre Cristóvão Ferreira, ha cometido apostasía.4 (Ferreira es una figura histórica, que apostató después de ser torturado y más tarde se casó con una japonesa y escribió un tratado contra el cristianismo.)


Fray  Rodrigues y su compañero Fray  Francisco Garpe llegan a Japón en 1638. Allí se encuentra con la población cristiana local en la clandestinidad. Los funcionarios de seguridad obligan a los que se sospechan de ser cristianos a pisotear el fumie, que eran imágenes de Cristo y la Virgen María toscamente talladas. Los que se niegan son encarcelados y asesinados por anazuri (穴吊り), colgando boca abajo sobre un pozo y poco a poco van sangrado. Aquellos cristianos que pisan la imagen para permanecer ocultos están profundamente avergonzados por su acto de apostasía. La novela relata las tribulaciones de los cristianos y la creciente penuria sufrida por Rodrigues, que aprende más sobre las circunstancias de la apostasía de Ferreira. Por último, Rodrigues es traicionado por el Judas japonés de nombre Kichijiro. En el clímax, cuando Rodrigues pisa un fumie, Cristo aparenta romper su silencio:


"Sin embargo, el rostro era diferente de aquel en que el sacerdote había mirado tantas veces en Portugal, en Roma, en Goa y en Macao. No fue Cristo cuyo rostro estaba lleno de majestad y gloria, tampoco era un rostro embellecido por la resistencia al dolor, ni tampoco era una cara con la fuerza de una voluntad que se ha rechazado la tentación. El rostro del hombre que luego quedó a sus pies [en el fumie] fue hundido y totalmente agotado ... La tristeza que había mirado hacia él [Rodrigues] como los ojos hablaban suplicante: 'Pisotea! Pisotea!" 


Existen sutiles diferencias entre la novela y el libro, a pesar de ser tanto el novelista como el cineasta católicos fervorosos. La película tiene un retrúecano final que explicita lo que en la novela está sólo sugerido pero tanto en ambas el tema del silencio de dios aparece una y otra vez. Cómo dios permanece en silencio cuando sus seguidores sufren, son perseguidos y torturados por su fe en él frente a su cruel impasibilidad. ¿No será que el silencio de dios frente a las súplicas y rezos durante tanto tiempo no resulta simplemente del hecho de que no hay nadie que las escuche ? Pero si dios no existe, y de ahí su monstruoso silencio, sería una idea tan aterradora, arrasaría de forma tan despiadada todo el sentido simbólico de la existencia; que resulta absolutamente prohibida a la vez que temida.
Un dios que nunca responde no debería ser un dios merecedor de creencia, pero a pesar de todo la fe es irreducible. Mandamos tantos mensajes al ser divino y éste nunca clava un "doble tilde azul", chiste millenial.
 Otro tema de la novela es el de si realmente el cristianismo puede "prender" y echar raíces en Japón debido a su tremenda diferencia cultural. Según Endo la cultura japonesa está embebida de tres desprecios fundamentales. Los japoneses permenacen indiferentes a dios, al pecado y a la muerte. Eso tal vez hace que las ideas cristianas tras siglos de occidentalización forzada, no puedan ser ni siquiera comprendidas por la cultura nipona. El Deus de los jesuitas portugueses termina siendo traducido con la palabara que designa al dios sol del Shinto según explica el apostatado padre Ferreyra. También es muy interesante destacar que después de la persecución el cristianismo siguió oculto por más de doscientos años en el Japón pobre y rural.


Kakure Kirishitan (隠れキリシタン? japonés para "cristiano oculto") es un término para referirise a un miembro japonés de la Iglesia Católica que pasó a la clandestinidad luego de la Rebelión de Shimabara en la década de 1630. La historia cuenta que dos campesinos, Hichiemon y Magoemon eran dos amigos que se criaron como cristianos. Un día Magoemon le propuso a Hichiemon a ir a pescar al Río Urakami. Ninguno de los dos sabía si el otro había abandonado la fe. Entonces Magoemon le propuso a Hichiemon crear una organización clandestina para preservar el cristianismo en Japón. Los dos amigos se dirigieron al pueblo para preguntar a cada uno de los aldeanos si aún eran cristianos y entonces formaron una organización con un mizukata que se dedicaba a bautizar a los niños, un chokata que se dedicaba a mantener el calendario litúrgico y una persona que era el jefe de la comunidad cristiana, un puesto que heredaba el hijo mayor de la familia; todos eran laicos ya que ya no existían sacerdotes en Japón.


Esta "Iglesia de las Catacumbas" adoraba en cuartos secretos y en sus hogares. Al pasar el tiempo las figuras de los santos y de la Virgen María fueron transformados en figurines se asemejaban a las tradicionales estatuas de Buda y de los bodhisattvas. las plegarias fueron adaptadas a los cantos parecidos a los budistas, manteniendo muchas palabras sin traducir del Latín, Español y Portugués. La Biblia se pasaba tradicionalmente, debido a que las versiones impresas eran confiscadas por las autoridades. Debido a la expulsión de los sacerdotes, la dirección de los cristianos quedó en manos de laicos que bautizaban a los nuevos cristianos.


La Virgen María era conocida como nandogami o la madre en la alacena ya que la imagen la colocaban en las alacenas del hogar. Cada Año nuevo japonés los cristianos eran obligados a pisar imágenes de la Virgen María y otros santos para probar que no eran cristianos.9 Estas imágenes eran conocidas como fumie y en ella se dibujaban imágenes de Cristo y María a las que debían pisar. En caso contrario se los ejecutaban. Muchos eran asesinados arrojándolos en el volcán del Monte Unzen. 

En 1865 el sacerdote francés Bernard Petitjean edifica una parroquia en Urakami, en las afueras de Nagasaki, para el uso exclusivo de los europeos. Los sacerdotes europeos le habían dejado dicho a los japoneses 200 años antes, algo que sería utilizado como una señal y que ellos preservaron oralmente:

La Iglesia retornará al Japón, y ustedes lo sabrán por estos tres signos: los sacerdotes serán célibes, habrá una estatua de María, y ellos obedecerán al Papa-sama en Roma. 

El 17 de marzo de 1865 Petitjean encontró a 15 japoneses en la puerta de la parroquia.13 El grupo de visitantes se veían asustados. Uno de ellos, de nombre Pedro, se presentó como catequista y preguntó si Petitjean era obediente del "gran jefe del Reino de Roma" y si "no tenía hijos". Luego de que Petitjean respondiera afirmativamente, Pedro dijo feliz que "en casa (Urakami) todos son como nosotros. Todos tienen nuestro mismo corazón". . En 1895 se inicia la construcción de la Catedral de Urakami que culmina en 1917. El 9 de agosto de 1945 la bomba atómica cayó a solo 500 metros de la catedral destruyéndola casi en su totalidad.

 Los misioneros instaron a los kakure a que abandonaran las prácticas paganas, pero sólo la mitad de los kakure decidieron abandonar las antiguas tradiciones y adoptar la ortodoxia católica. Los kakure que mantuvieron las prácticas sincréticas fueron conocidos como "hanare kirishitan" (離れキリシタン,) o "cristianos separados".

Muchos cristianos escaparon a islas aisladas para no apostatar de su fe, otros se refugiaron en el Valle de Urakami. Los cristianos se quedaron sin sacerdotes y los laicos se organizaron como pudieron. Designaron a un hombre para bautizar, a otro para mantener el conteo del calendario litúrgico y a un jefe de la iglesia o chokata.

El jesuita Diego Yuuki define a la fe de los kakure como "una mezcla de Budismo, Shintoísmo, Animismo y lo que los kakure piensan que es Catolicismo. Ellos no tienen Biblia. El significado de la Trinidad para ellos se ha perdido."

Los kakure tenían un texto llamado el Tenchi Hajimari no Koto o el "Origen de los Cielos y la Tierra". En el Tenchi Maruya (la Virgen María) nace en Rusun (Roson o Luzón). el rey de Rusun corteja a Maruya pero ella decide mantenerse virgen y entonces asciende a los Cielos para escapar del acoso del rey que muere de pena. Deusa o Dios le pide a Maruya que vuelva a la tierra para que da a luz a un niño. Maruya acepta y Deusa desciende en forma de mariposa que entra por la boca de Maruya y esta concibe y tiempo después da a luz a un niño en el pueblo de Beren o Belén.

Claramente la separación total de la fuente de las creencias, en este caso los misioneros occidentales, dejó aislados a los kakure y a los hanare que siguieron evolucionando hacia una forma muy sincrética y rara de cristianismo que ya no podría tildarse de tal, de acuerdo al Tenchi Hajimari no Koto.  Es decir una religión implantada por gentes de otra cultura venidos de lejos, convence a campesinos y pescadores miserables y analfabetos, casi esclavos. Estos son rápidamente perseguidos y asesinados por un régimen central militarista y cruel que intenta extirparlos por completo dando lugar a un sinfín de absurdos martirios. Durante más de 200 años permanecen en secreto manteniendo lo que pueden de sus practicas religiosas en la clandestinidad total y repitiendo sus ritos y creencias de forma oral casi siempre. 
¿No es ésta la descripción perfecta del cristianismo de los primeros 250 años de su historia en Roma ? Pasó exactamente lo mismo, en vez de campesinos y pescadores fueron esclavos y legionarios analfabetos. En vez de ser asesinados por samurais lo eran por pretorianos y en vez de refugiarse en alejadas islas del archipiélago japonés lo hacían en las catacumbas de Roma.

Tal vez  el  inquisidor japonés y el padre Ferreyra tenían razón, los japoneses nunca entendieron el cristianismo. Y los Kakure y los Hanare Kirishitan generaron una religión que es una deformación que en nada se parece al original.
¿No habrá pasado lo mismo con el cristianismo primitivo?  Esclavos y legionarios analfabetos en un lugar muy alejado del origen, de hecho la patria de los ejecutores de la muerte de su oriental fundador,  pervirtieron y deformaron a su gusto una religión que nunca entendieron demasiado ya que venía de un contexto, Medio Oriente, muy distinto al de ellos.  Nunca nadie entiende demasiado algo muy diferente de su cultura, ni los pescadores japoneses del siglo XVII ni los esclavos grecorromanos del siglo II cuando alguien les habla de una religión de más allá los mares.  EL rey de Rusun cortejando a la virgen María sería tan alejado de la prédica hipotética de un rabbí judío como las bulas de los papas romanos. 

Y eso es lo que hoy conocemos como cristianismo.  


Apéndice Musical

El musicólogo Tatsuo Minagawa, realizó una investigación en los archivos europeos y encontró una gran cantidad de obras religiosas europeas que aún cantan los kakure.Una de las características que distinguen a los “cristianos escondidos” actuales es la conservación de una serie de oraciones que ellos llaman ‘orasho’, palabra que se supone que se ha derivado del vocablo latín ‘oratio’. 

‘Orasho’, para ellos, son las oraciones, rezadas o cantadas, que han sido transmitidas de padres a hijos primero en clandestinidad durante doscientos cincuenta años en la época de la persecución del cristianismo en Japón y después dentro de las pequeñas comunidades que optaron por mantener esos usos religiosos sin reintegrarse a la iglesia católica durante unos ciento cincuenta años hasta la actualidad.

En la época en que estaba prohibido el cristianismo, la labor de transmisión de su ‘orasho’ constituía una de las obligaciones fundamentales de los “cristianos escondidos” y fue llevada a cabo con el máximo sigilo y cuidado. No se debía copiar ni anotar nada en un papel. Todo se aprendía oralmente, boca a boca. Dicen que en su época el que aprendía el ‘orasho’ se metía debajo de un edredón con su preceptor para que no se les oyera nada y siempre colocaban a un compañero de vigilante en el portal de la casa. Y el período de este aprendizaje se limitaba a ‘la época triste de primavera’ como llaman ellos, es decir durante la época de la cuaresma. Y si no se conseguía aprenderlo todo en este limitado espacio de tiempo, se tenía que dejar la labor para el siguiente año. 

Concretamente en la pequeña isla de Ikitsuki, con extención de unos 17 kilómetros cuadrados, de la región de Nagasaki, existe un reducto de los antiguos “cristianos escondidos” con su ‘orasho’ muy característico y bien conservado.

Gracias a Tatsuo Minagawa, podemos conocer y escuchar los rezos del ‘orasho’ en forma de CD con las grabaciones realizadas por unos ‘cristianos escondidos’ de avanzada edad de la isla de Ikitsuki. Su ‘orasho’ está compuesto por tres cantos y una treintena de oraciones, algunas en japonés y otras en un lenguaje irreconocible, quizás en latín deformado por tantos siglos de transmisión oral por medio. El prof. Minagawa primero consiguió identificar dos de los tres cantos que forman parte de este ‘orasho’ con los cantos religiosos que aparecen impresos en el “Manuale ad Sacramenta” publicado en Nagasaki en 1605. Por ejemplo, uno de ellos que lleva el título de ‘Raodate’ en el ‘orasho’, tiene su origen en el canto religioso de “Laudate Dominum Omnes Gentes” cuya partitura aparece en dicho libro de 1605 con la letra sacada de un pasaje de los Salmos. 

Sin embargo, en cuanto al tercer canto llamado “Gururiyoza” transmitido por ellos, no había podido identificarlo con ninguno de esos cantos standard que se solían cantar en la iglesia católica en aquella época. Y finalmente en 1982 el Prof. Minagawa encontró en la Biblioteca Nacional de Madrid una antigua colección de cantos religiosos publicada en 1553 con la partitura original de un canto religioso regional de España que lleva el título de “O Gloriosa Domina” y descubrió que tanto su melodía como su letra en latín ofrecían unas similitudes increíbles con el “Gururiyoza”. Es decir, no cabía duda de que el vocablo ‘gloriosa’ del latín se había convertido en el indescifrable vocablo ‘gururiyoza’ del ‘orasho’ en estos cuatrocientos años largos de transmisión oral. 



https://www.youtube.com/watch?v=oWTC6xa-3i8


domingo, 26 de marzo de 2017

Idus de Marzo

Lo que es más extraordinario aún es que un vidente le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo, y ese día cuando iba al Senado, Julio César encontró al vidente y riendo le dijo: «Los idus de marzo ya han llegado»; a lo que el vidente contestó compasivamente: «Sí, pero aún no han acabado».
Plutarco


Marzo de 2017 está siendo un mes ominoso para la Argentina, mi país. Por primera vez en la historia un gobierno de derecha, o mejor dicho de corte neoliberal en lo económico y conservador en lo político; ha llegado al poder sin la ayuda ilegal de un golpe organizado por las Fueras Armadas.  Lo ha hecho en cambio, aliado con el mundo empresarial tanto financiero como multinacional y el sector agrícola ganadera mutado a la partir de la vetusta oligarquía tradicional en un monocultivo sojero y alimenticio.
Tal vez se parezca el gobierno actual a la situación previa al primer golpe militar, el de Uriburu en 1930; situación donde el poder conservador se apuntalaba con las empresas de la época, los dueños de las tierras, las vacas y las ovejas. Más un siglo después seguimos siendo un país que desprecia los recursos humanos del mismo y se dedica a producir materias primas para que las clases altas puedan comprar productos industriales de importación muchas veces realizados con nuestras propias materias primas. Y las clases medias y bajas se conforman con los productos de segunda calidad de China o Taiwán. El desarrollo industrial, la elaboración nacional de nuestros insumos, la investigación tecnológica, todo eso te lo debo.
Dos marchas gigantes anti oficialistas arrojan sobre el tapete temas candentes de nuestra sociedad,  la de los docentes y la del 24 de Marzo.
La educación pública gratuita y de excelencia es un deber de cualquier estado democrático al que los ciudadanos no debiéramos jamás renunciar.  Pero claro, como siempre el problema es el vil metal. Según el gobierno actual, el anterior, un peronismo devenido kirchnerismo, le dejó un país en bancarrota por lo que se le hace imposible ajustar las paritarias de los sueldos de los docentes públicos a las pretensiones de los gremialistas que tratan de acercarse lo más posible a los salvajes índices de inflación.  Es bastante cierto que la economía argentina está es un estado desastroso y que las arcas públicas no dan abasto para satisfacer dicha demanda. Pero sí lo están para condonar retenciones a sectores muy favorecidos como los latifundios agrarios ?  O para no gravar la renta financiera de los bancos multinacionales, que desde hace más de una década ven crecer sostenidamente sus ganancias que por supuesto se remiten a sus casas matrices ? O para seguir eximiendo al Poder Judicial, cada vez menos indendiente del odiado Impuesto a las Ganancias.
Pero el problema va mucho más allá de un simple arqueo de caja. Tiene que ver en mi modesta opinión en qué tipo de sociedad queremos tener. Hay profesiones, a mi juicio que son inmensamente valorables, el bombero es el que te salva, el médico es el que cura, el payaso es el que te hace reír y el maestro es el que te educa de niño.  Ni hablar de otras profesiones, el militar que te mata, el policía que te reprime o el político que legisla en contra tuyo.  Pero esas profesiones valorables, oh casualidad ! son de las peor pagas en muestra sociedad.
Que un gerente de banco gane diez veces más que un maestro de primaria es una muestra clara de la perversión del capitalismo, pero poco o nada se puede hacer en contra de eso ya que se mueve dentro del ámbito estrictamente privado. Pero que un diputado o senador gane más de diez veces más que un maestro es una perversión espantosa del sistema democrático y nos compete a todos ya que no debemos olvidar que los políticos en ejercicio son servidores públicos.
Repetiré hasta el hartazgo el concepto de servidor público,  los gobernantes de turno son servidores públicos de todos los ciudadanos y la diferencia entre el simpático barrendero pelado de mi barrio y el presidente de la Nación es cuantitativa y no cualitativa.  Por lo tanto es una distorsión abyecta que los servidores públicos de una clase, que no brilla demasiado por sus logros, ganen tanto más que otros que lo necesitan. No sé si lo merecen pero eso es otro tema.
Además la insoslayable transparencia de todo servidor público es una exigencia que la sociedad toda debiera tener con nuestros gobernantes. La clase política está llena de imputados, procesados, sospechados e incluso condenados por un sinfín de delitos políticos y económicos. En otros países, Islandia por ejemplo, la ciudadanía obligó al primer ministro a renunciar por el caso de Panamá Papers que salpica al presidente actual también y a nadie parece importarle mucho. Evidentemente tenemos que elevar mucho la vara moral para con nuestros representantes y también para con nosotros mismos.
En este país hubo no uno, sino dos atentados terroristas mucho antes de que se convirtiera en una nefasta moda global y al día de hoy nada sabemos de quienes fueron sus responsables.  Tal vez algo sí sabemos, los sucesivos gobiernos han sido por lo menos cómplices de encubrimiento de esos crímenes aberrantes que nada han hecho para esclarecerlos.
Pero volviendo a la marcha de los docentes, por supuesto algunos tratan  de convertirla en una manifestación a favor del gobierno anterior y en contra del actual. Por supuesto que algunos exacerbados muestran helicópteros como sugerencia de traslado express por fuera de la Casa Rosada.  La politización y manipulación de reclamos sociales no es nuevo y siempre sucedió. Y los exabruptos son condenables ya que nuestra democracia sigue siendo endeble e infantil aunque ronde la cuarentena.  Pero que todo ese ruido no nos distraiga del problema real que consiste en qué tipo de papel y valoración queremos que tenga la educación en nuestra sociedad independientemente de los problemas ecónomicos circunstanciales.  Tal vez al poder le guste que existan nuevas generaciones de ignorantes cada vez más estúpidos; no nos olvidemos que un imbécil es el votante y el consumidor perfecto; vota a quien querramos y compra lo que le vendemos.
El otro tema que nos atraviesa en los Idus  de Marzo son los años 70 y la dictadura militar.
Se ha hecho hincapié en el tema del número de desaparecidos y decir que fueron 30.000 es una bandera de un sector y decir que sólo fueron unos 9.000 una bandera del otro.
Un asesino si mata a uno o a diez millones sigue siendo un asesino. La cantidad es en todo caso un agravante terrible.  Es verdad que el informe “Nunca Más” contabiliza poco menos de 9.000 casos de asesinatos.  Pero fue realizado a mediados de los 80 cuando los militares todavía conservaban mucho poder estaban indignados por estar fuera del poder.  Hubo no uno sino dos intentos de golpe militar, los “carapintadas”  e incluso en una fecha mucho más reciente se sospecha del asesinato de un testigo clave en sus juicios como lo fue López.  Por eso es más que probable que la cifra fuera muy minimizada, casos de gente que no se atrevía a denunciar, por miedo a represalias, casos que desconocemos porque no hubo ningún familiar sobreviviente o casos de gente tan castigada que nunca hizo nada.  Por otro lado nunca, repito nunca, la dictadura argentina desclasificó sus archivos y no sabemos su propia contabilización, que como prolijos filonazis que era, seguramente habrán llevado.  Sin embargo existen documentos de origen chileno desclasificados por los EEUU que indican que hacia 1978 llevaban computados 22.000 desaparecidos.  Faltaban cinco años más por lo que es muy probable que se llegue a la cifra de 30.000 o incluso se la supere.
También el hecho de insistir en los 8.000 es peligroso porque es un primer pasito a desestimar o minimizar el horror del hecho y también se trata de desclasificarlo como genocidio. No soy un experto en Derecho Internacional pero creo que la definición de genocidio se basa en un plan sistemático de exterminio y no en una cifra determinada.
Por último el agravante principal y que nadie parece recordar es que el que cometió los asesinatos fue el Estado, el que debería ser garante de la seguridad de sus ciudadanos. La indefensión y la impunidad del horror de ejercer persecuciones desde el Estado son un agravante a mi juicio mucho más terrible que mil o dos mil muertos más o menos.
También es importante destacar la participación civil en los asesinatos de los 70 de la sociedad civil; el empresario que se aliaba con los milicos para deshacerse conveniente de los empleados gremialistas conflictivos, pienso en Los Blaquier, los Ledesma, los Navajas Artaza etc etc.  Pero como siguen siendo parte de la clase dominante económica argentina se pueden aliar siempre con el poder de turno y mucho más con el actual de neto corte liberal y conservador.
Existe responsabilidad que incluye también a las organizaciones terroristas. El ERP, Montoneros y otras fueron organizaciones armadas que también cometieron asesinatos en sus intentos de hacerse con el poder o de realizar la tan soñada revolución. Dicha revolución extrañamente teñida en el caso de Montoneros de peronismo y cristianismo tercermundista.
Pero no no olvidemos que Perón al volver al país organizó la derecha peronista con monstruos como Osinde y Bidegain y luego se apoyó en uno de los personajes más siniestros de nuestra historia, López Rega.  Es innegable que Perón sabía de la triple AAA y que hasta haya sido una creación de él puesta en practica por su nefasto ministro.  La AAA fue el huevo de la serpiente y cuando el Proceso de Reorganización Nacional empezó su tarea de exterminio, el aparato de exterminio ya estaba montado armado y funcionando aceitadamente.
Hasta cuándo la sociedad argentina en general y el peronismo en particular seguirán negando lo innegable ?  Se nos van muriendo los testigos cruciales,  López Rega en Suiza, Leonardo Favio.
Porqué ningún fiscal de la Nación tienen los huevos suficientes para convocar a Comodoro Py a Firmenich y sobre todo a Isabelita Martinez de Perón ?
Pero claro, la “omertá” justicialista grafitea el centro de la ciudad con “No se jode con Perón”.
A las vacas sagradas a veces hay que matarlas para comerlas.

Los idus de marzo todavía no han terminado.


jueves, 26 de enero de 2017

Contra las redes

Es bastante probable que en el lapso de nuestras vidas veamos una tendencia cibernética bastante inquietante.
¿Nunca les pasó que entraron a buscar un producto que querían comprar en la web y durante varios días con posterioridad al entrar a su mail aparecen avisos del mismo producto, al entrar a su Facebook aparecen posts comerciales de lo mismo e incluso reciben un par de mails ofreciendo el mismo producto?  Lo mismo pasa para un viaje de vacaciones cuando reciben miríadas de ofertas para el lugar que buscaron sólo una vez. Todo eso lo hacen algoritmos dentro de la red que buscan todo el tiempo construir un perfil de consumidor lo más acertado posible a los efectos de maximizar las ventas y las ganancias. Nosotros no nos damos cuenta pero la información sobre nosotros mismos que tan alegremente difundimos en la WWW (que nos interesa comprar un nuevo smart phone Samsung o que nos gustaría ir una semanita a Buzios) vale mucho dinero y es vendida y traficada en la red a nuestras espaldas.


Pero la cosa se pone aún peor ya que estos algoritmos de las redes, residentes en las nubes inaccesibles de granjas de servidores  (ya suena como un Olimpo informático postmoderno)  son cada vez más inteligentes y pueden no sólo anticipar nuestros deseos sino también llegar a saber más de nosotros que nosotros mismos.
Cito textualmente al libro de Yuval Noah Harari, "Homo Deus"  del año 2016, que trata sobre nuestros futuros posibles como especie humana o post humana.
"Un estudio reciente encargado por la némesis de Google, Facebook, ha indicado que ya en la actualidad el algoritmo de Facebook es un mejor juez de las personalidades y disposiciones humanas incluso que los amigos, familiares y cónyuges. El estudio se realizó con 86.220 voluntarios que tienen una cuenta de Facebook y que completaron
un cuestionario de de personalidad compuesto por 100 puntos. El algoritmo de Facebook predecía las respuestas de los voluntarios basándose en sus "me gusta" de Facebook; qué páginas web, imágenes y videos destacaban con la opción "me gusta". Las predicciones del algoritmo se compararon con las de los compañeros de trabajo, amigos, familiares y cónyuges. De manera sorprendente, el algoritmo necesitó un conjunto de sólo 10 "me gusta" para superar las predicciones de los compañeros de trabajo. Necesitó 70 "me gusta" para superar las de los amigos, 150 para superar las de los familiares y 300 para hacerlo mejor que los cónyuges . en otras palabras, si el lector ha pulsado 300 veces "me gusta" en su cuenta de Facebook ¡el algoritmo de Facebook puede predecir sus opiniones y deseos mejor que su esposo o esposa!
De hecho en algunos ámbitos, el algoritmo de Facebook lo hacía mejor que la propia persona. Se pidió a los participantes que evaluaran cosas tales como su nivel de uso de drogas o el tamaño de sus redes sociales. Sus juicios fueron menos precisos que los del algoritmo. La investigación concluye con la siguiente predicción (que hicieron los autores humanos del artículo, no el algoritmo de Facebook): " La gente podría abandonar sus propios juicios psicológicos y fiarse de los ordenadores en la toma de decisiones importantes en la vida, como elegir actividades, carreras o incluso parejas. Es posible que estas decisiones guiadas por los datos mejoren la vida de las personas".
Con una nota más siniestra, el mismo estudio implica que en las próximas elecciones presidenciales Facebook podría conocer no solo las opiniones políticas de decenas de millones de estadounidenses, sino también quiénes de ellos son los trascendentales votantes que cambiarán su voto, y en qué sentido lo harán. Facebook podría decirnos que en Oklahoma la carrera entre republicanos y demócratas es particularmente reñida, Facebook podría identificar a 32.417 votantes que todavía no han decidido a quién votar, y Facebook podría determinar qué es lo que cada candidato necesita decir para inclinar la balanza. ¿Cómo podría Facebook obtener esos datos políticos inestimables?
Se los proporcionamos gratis.
En el apogeo del imperialismo europeo, conquistadores y mercaderes compraban islas y países enteros a cambio de cuentas de colores. En el siglo XXI, nuestros datos personales son probablemente el recurtso más valioso que la mayoría de los humanos aún pueden ofrecer, y los estamos cediendo a los gigantes tecnológicos a cambio de servicios de correo electrónico y divertidos videos de gatitos."

Sin palabras.

jueves, 19 de enero de 2017

Las palabras y los mitos

Leyendo un libro de Mircea Eliade sobre mitología, publicado el año que yo nací, hace ya mucho tiempo; encuentro la visión cosmológica de los polinesios. Para los polinesios primitivos no existía en los comienzos nada más que las aguas y las tinieblas, recuerden el principio del Génesis bíblico; y la más que improbable posibilidad de algún contacto entre pastores hebreos y marineros polinesios hace 3500 años.


Entonces, según el mito, Io el Dios supremo, separó las aguas con la fuerza del pensamiento y de sus palabras, y creó el Cielo y la Tierra. DijoQue las Aguas se separen, que los Cielos se formen, que la tierra se haga”.  Estas palabras de Io, que sería una especie de Jehová tatuado je je , gracias a las cuales el mundo entra en existencia son palabras creadoras, cargadas de poder sagrado. También los hombres las pronuncian en cuanta circunstancia hay algo que hacer o que crear.  Se repiten en el rito de la fecundación de una mujer estéril, en el rito de curación del cuerpo y del espíritu y también en ocasión de la muerte, de la guerra y de los relatos genealógicos. También las palabras sagradas se utilizan para inspirar a los que componen cantos y poesía. Este rito, que tiene por objeto esparcir la luz y la alegría, reproduce las palabras de las que Io el Dios supremo se sirvió para vencer y disipar las tinieblas.
            Por lo tanto las palabras sagradas de la divinidad crearon la realidad y el rito cosmogónico humano que las repite o rememora altera para bien o directamente crea su propia realidad cotidiana.  Claramente en los genes de nuestra especie descendiente de homínidos de la sabana que se juntaban alrededor de un fuego; nos gusta mucho la palabra y que nos cuenten historias. Eso es válido tanto para un judío jasídico que busca los nombres ocultos de dios, para un pescador cretense que narra las hazañas de Odiseo, para un niño contemporáneo que escucha un cuento narrado por su madre o para un adulto que va al cine.
            El problema fue tal vez la pérdida de sacralidad de la palabra creadora. Cuando la palabra se hizo banal, dejó de ser parte de un ritual que rememoraba la creación de las cosas y se transformó en un mero relato. Relato que compite con infinidad de otros relatos por acaparar la atención de los seres humanos y el espacio perceptivo de nuestra realidad termina siendo, en un sentido más estricto, el campo de batalla de discursos de poder contrapuestos que todo el tiempo tratan de convencernos o que incluso hablan por nosotros.  No hablamos, somos hablados por los discursos de poder que pretenden todo el tiempo crear una realidad desde una palabra desvirtuada ya sea desde un diario, desde la la televisión o desde una charla común.  Si yo digo “el gobierno anterior fue una manga de corruptos ladrones” no estoy hablando yo sino un conjunto de medios que todos conocemos. Y si digo “el peronismo fue lo mejor que le pasó al país” estoy siendo hablado por la mitología del Paraíso Perdido, el primer gobierno de Perón, que dicha ideología implantó en las clases trabajadoras.   Todos estos discursos funcionan independientemente del valor de verdad de sus aseveraciones. Desde una óptica más sistémica no son otra cosa que memes poderosos.  Pero ese es otro tema.
            Resulta por lo tanto casi imposible distinguir una realidad inmanente detrás del inmenso palabrerío de los discursos de poder que colonizan nuestras mentes a toda hora. Lo cual nos lleva a un espacio de realidad contemporánea totalmente  epistemológica. ¿Cómo sé lo que sé?  ¿Lo sé por mí mismo o porque otros lo saben? ¿Cómo sé que algo es verdad?  ¿Por qué otros lo dicen, y si es así cómo los valido?  La red de discursos de poder genera un espacio epistemológico indescifrable sólo con la creencia o incluso la fe, sensaciones emocionales bastante alejadas del rigor científico.


            Pero volviendo a la palabra sagrada ya presente en los mitos cosmogónicos polinesios y en tantas otras mitologías del mundo, sobre todo las chamánicas y ritualistas; quiero enfocarme ene el punto que las palabras rituales también se usaban como invocación de inspiración a los creadores de música y poesía.
Para las mitologías “primitivas” la cosmogonía es el modelo ejemplar de toda especie de hacer, no sólo porque el Cosmos es el arquetipo ideal a la vez de toda situación creadora y de toda creación; sino también porque el Cosmos es una obra divina; estando por lo tanto santificado en su propia estructura. Por extensión todo lo que es perfecto, pleno, armonioso, en suma todo lo que esta “cosmificado”, todo lo que se parece a un Cosmos, es sagrado.  Por lo tanto hacer bien algo, obrar, construir, crear, componer, todo lo que lleva algo de la nada a la existencia, a lo que se le da “vida”, se le confiere un parecido al organismo armonioso perfecto y sagrado por excelencia; el Cosmos. Ya que el Cosmos, es la obra ejemplar de los seres divinos, su obra maestra. Entonces, dentro de esta visión mitológica y cosmogónica primitiva,  toda producción artística es sagrada ya que remeda la creación del mundo.
            Pero entonces vino la transición al Neolítico, la agricultura, las ciudades y las grandes religiones. Y en una de ellas, el judeo-cristianismo que moldeó, querramos o no, a todo Occidente; existe un personaje que remeda al revés las palabras sagradas de la Creación.  El primer arcángel, el preferido del Creador era el que llevaba su primera creación ex nihilo, la luz. “Fiat Lux”.  El portador de la luz en latín es Lucifer. Y este arcángel quiso crear él también. Repetir el ritual de las palabras sagradas y santificar su creación. “Jehová vio su obra y la halló buena”. Lucifer quiso poder decir lo mismo siendo tal vez el antecedente mitológico de todos los artistas. Pero el creador ya no permitía el uso de la palabra, ya no estaba santificada o en el mejor de los casos era propiedad exclusiva de un celoso demiurgo. Ya sabemos cómo termina el que debiera ser el santo patrono de todos los músicos, los pintores, los escultores y los poetas.


            Deforestemos pues nuestras mentes de las malezas externas de palabras de discursos de poder y defendamos el acto creativo y alegre como una  pequeña revolución individual hacia nuestro entorno.

            Quién sabe, a lo mejor terminamos creando nuevos y mejores mitos.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Amanece en la casa de té

Hace ya muchos años escribí una novela que fui enviando por correo, capítulo a capítulo, a una ex novia para reconquistarla. Una de las ideas que obsesionaban al protagonista era la metáfora sufi de que la vida es como despertarse en medio de la noche para emprender un viaje. Está oscuro y hace frío y sin embargo uno debe partir. Suponemos que estamos viajando en una caravana con destino incierto por la Ruta de la Seda.
Pero empieza a clarear y la aurora, la de los rosados dedos como decían los griegos, empieza a hacerse notar. Al amanecer se llega a la casa de té y según los sufíes termina el viaje espiritual con la iluminación.


Mucho pero mucho tiempo después, leo en una compilación de escritores, la mayoría franceses, del grupo OuLIPO la siguiente frase de Hervé Le Tellier: "Pienso en que levantarse por la noche y habituar los ojos a la penumbra podría ser una definición de la vida.

Pero ¡claro!  Coinciden las ideas. Cada uno de nosotros es arrojado a un mundo que no conoce y su consciencia trata desesperadamente, aunque lo neguemos toda la vida, de entender ese absurdo incongruente que llamamos realidad.  Despertamos sin saber dónde estamos en medio de la oscuridad. Tratamos entonces de habituar nuestra mirada a las sombras sabiendo que además debemos partir. Muy de a poco nos acostumbramos a la oscuridad o tal vez sea porque empieza a clarear un poco. Pero ha pasado mucho tiempo y ya hemos recorrido casi toda nuestra vida. Sufrimos, lloramos reímos, amamos y fuimos amados, nuestro corazón se partió y se zurció mil veces.
Y todo el tiempo tratamos de habituar nuestros ojos a la penumbra.
Pero llega el final.
¿Será que la muerte es el amanecer?  ¿La famosa luz al final del túnel?
Para los que organizan su oscuridad con ficciones teleológicas como los dioses que proponen las religiones esa idea claramente funciona. Pero los ateos acérrimos como yo, a los que incluso la noción de que la velocidad de la luz sea una constante en todo un universo les parece una hipótesis exagerada;  no alcanzaría.  La muerte no es una casa de té donde descansar al amanecer.

Pero sí es la idea que debe realzar todo el viaje. Es la herramienta para poder habituar nuestros lagañosos ojos a la oscuridad a la que somos arrojados. Cada instante del presente es valioso y es lo único que tenemos. Y si podemos llegar la casa de té sabiendo que no nos arrepentimos de nada, que no nos quedamos con las ganas de tantas cosas, que el miedo no pudo finalmente vencernos, que dimos un portazo o un grito alguna vez, que reímos hasta el dolor de estómago muchas más veces y que no importa cuán roto haya estado nuestro corazón siempre volvimos a florecer con él en el amor.

Entonces claro, podremos habituar más fácilmente nuestros ojos a la oscuridad sabiendo que cada vez nos acercamos más al amanecer.

viernes, 6 de marzo de 2015

Diferencias



Un músico se sienta frente a un atril en silencio y observa la partitura que tiene delante. El compositor la escribió y tuvo en su cabeza y en su corazón una música que trató de plasmar en papel. El músico sabe o intuye que lo que tocará deberá aproximarse a esa idea. Pero además de sus posibilidades o imposibilidades, esa diferencia existe. La música, que debería ser siempre más interesante que el silencio, se concreta dentro del espacio de esa diferencia.

Un escultor apronta sus herramientas en el silencio de su taller. Ha tenido la noche anterior una idea para una obra nueva que le parece fantástica. El escultor sabe o intuye que su trabajo en el taller deberá aproximarse a esa idea. Pero además de sus posibilidades o imposibilidades, la diferencia entre la obra terminada y su idea existe. El arte, que debería ser siempre más interesante que las palabras, se concreta dentro del espacio de esa diferencia.

Un hombre se despierta al amanecer y observa a su mujer dormida en silencio. En su cabeza y su corazón siente una ternura que tal vez sólo la música o el arte podrían describir. Pero ese hombre sabe o intuye que el amor que experimenta es distinto del que siente la mujer. Nunca dos amores son iguales, nunca dos amores son de magnitudes exactamente equivalentes. Además de sus posibilidades o imposibilidades, esa diferencia existe. El amor, que debería ser siempre más interesante que la soledad, se debería concretar dentro del espacio de esa diferencia.

Debería ?