miércoles, 22 de diciembre de 2010

Las decepciones

Lejos de mi pensamiento las ideas teleológicas de un futuro ideal.
El primitivo cristianismo prometía la venida del Reino de los Cielos y lo que apareció fue la Iglesia.
Adam Smith predijo la riqueza de las naciones y lo que apareció fue el capitalismo globalizado que mata estudiantes griegos en Atenas y esclaviza filipinos para hacer zapatillas.
Marx predijo la abolición de las diferencias de clases y lo que apareció fue el estado burocrático y asesino del estalinismo.
La nuestra es una historia de decepciones.

La verdadera revolución es individual y no tiene que ver, a mi humilde entender con pensar un futuro utópico (que de tan perfecto casi casi es imposible); sino en construir la propia utopía aquí y ahora.

Ahora cómo construya cada uno su utopía es otro problema...

8 comentarios:

MAGAH dijo...

Impecable. Contundente y real.
Como se pueda!

Abrazos y buenos deseos!

goolian dijo...

Gracias Magah.
Abrazos y buenos deseos retribuidos!!

Ignoramus dijo...

Una revolución individual....
Hmmm, la metanoia
Me parece que se convirtió para las fiestas, estimado anfitrión.
De todos modos, natividad o Sol Invicto, que le sean serenas y felices.

goolian dijo...

Ignoramus, metanoia ? por ?
La revolución individual nada tiene de religioso, por lo que usted ve conversiones donde no las hay, tal vez mi ateísmo le moleste ?
En fin, le retribuyo los deseos.

anita dijo...

lo utópico cambia las coordenadas y lo imposible puede hacerse posible...

goolian dijo...

Ojalá Ana, ojalá

pommel dijo...

permiso


john lennon imagine. si no estuviera muerto sería un shampoo. qué posibilidades de realización personal antiutópica tiene el pibito come arroz que pega las zapatillas en filipinas si nosotros estamos ocupados limpiándonos la peluza del ombligo...el otro lo hacemos todos.

goolian dijo...

Pommel, y sí hay situaciones que desgraciadamente son irreversibles a corto plazo.