viernes, 6 de marzo de 2015

Diferencias



Un músico se sienta frente a un atril en silencio y observa la partitura que tiene delante. El compositor la escribió y tuvo en su cabeza y en su corazón una música que trató de plasmar en papel. El músico sabe o intuye que lo que tocará deberá aproximarse a esa idea. Pero además de sus posibilidades o imposibilidades, esa diferencia existe. La música, que debería ser siempre más interesante que el silencio, se concreta dentro del espacio de esa diferencia.

Un escultor apronta sus herramientas en el silencio de su taller. Ha tenido la noche anterior una idea para una obra nueva que le parece fantástica. El escultor sabe o intuye que su trabajo en el taller deberá aproximarse a esa idea. Pero además de sus posibilidades o imposibilidades, la diferencia entre la obra terminada y su idea existe. El arte, que debería ser siempre más interesante que las palabras, se concreta dentro del espacio de esa diferencia.

Un hombre se despierta al amanecer y observa a su mujer dormida en silencio. En su cabeza y su corazón siente una ternura que tal vez sólo la música o el arte podrían describir. Pero ese hombre sabe o intuye que el amor que experimenta es distinto del que siente la mujer. Nunca dos amores son iguales, nunca dos amores son de magnitudes exactamente equivalentes. Además de sus posibilidades o imposibilidades, esa diferencia existe. El amor, que debería ser siempre más interesante que la soledad, se debería concretar dentro del espacio de esa diferencia.

Debería ?

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