viernes, 3 de abril de 2009

Estética neoclásica

Cuando empecé a pensar sobre el arte contemporáneo luego de haber trabajado en relación a él por varios años, encontré un terreno muy fértil desde donde pensar nuestra cultura.
Una de las ideas que se me ocurrieron fue la existencia de un desplazamiento de las influencias artísticas. Cuando uno se dedica a las artes visuales, tiene en su período de formación influencias que si bien pueden seguir a los largo de toda la vida, terminan convirtiéndose en inspiración. Cuando un artista es joven si mira una obra de un artista anterior, se lo llama influencia. Cuando un artista es maduro si mira una obra de un artista anterior, se lo llama inspiración. Pero en esencia el gesto es el mismo.
A lo que voy es que durante buena parte del Renacimiento la influencia parece haber sido la naturaleza, recordemos al joven Leonardo juntando lagartos y arañas para crear animales fantásticos o a Durero pintando conejos o alas de aves de todos colores.
Luego comenzó la historia del arte, o mejor dicho la concepción del arte como historia Tenemos entonces pintores de la segunda mitad del siglo XVI que miran a los pintores anteriores. Lo que después se dio en llamar Manierismo o pintar "a la manera de".
Cuando las vanguardias proclaman sus manifiestos y los pintores atonales como Braque o Picasso desarrollan el cubismo, el subterfugio de la mímesis en las artes visuales dejó de tener sentido.
Pero la cultura del siglo XX empezó a difundir información a niveles exponenciales. Y no hablo sólo de obviedades como la televisión o la Internet.
Un joven pintor, vanguardista o no, hasta la primera guerra mundial abrevaba en imágenes producidas por artistas anteriores. Tal vez los futuristas fueran de los primeros que buscaron inspiración en las máquinas de la sociedad tecnologizada. Y Duchamp amplió el "campo de batalla" con sus gestos resemantizadores.
Entonces, me parece, que en la actualidad hay un desplazamiento del eje de influencias que recibe un artista visual. El diseño gráfico, la televisión, la moda y el fashion, los comics, el cine, los dibujos animados y tantas otras cosas, ejercen tanta influencia o más sobre un artista como la que pueden tener los nenúfares de Claude Monet.

Mathew Barney es un artista contemporáneo nacido en 1967 en San Francisco.
Es un video artista, es decir un artista visual que elige como forma de expresión la realización de videos.
Su serie más famosa con cinco episodios se llama The Cremaster.(http://www.cremaster.net ).
Como dato anecdótico podemos señalar que es la pareja actual de la cantante pop islandesa Bjork.
Su estética tiene mucha influencia de la pintura desde el Renacimiento hasta el Barroco, revirtiendo un poco la tendencia previamente expresada.

De Mathew Barney un extracto de "Cremaster nro 3".



Bill Viola es otro videoartista nacido en New York en 1951. Con una obsesión por la luz, sus trabajos también exhiben una influencia clásica que dialoga con la historia del arte.
De Bill Viola su video, "Emergence".


4 comentarios:

diminui dijo...

me quedé en el segundo 53 del primer video cuando me di cuenta que necesitaba un par de anteojos con armazón de leopardo que no me han entregado y un toque de alguna sustancia que me hiciera ver cuervos volar.

volveré y se hará justicia

saludos

goolian dijo...

Vealos enteros, no son muy conocidos por fuera del mundillo del arte contemporáneo que cada evz más se parece a un ghetto cultural.
El de la música clásica contemporánea lo es hace rato.

pommel dijo...

Hola, goolian ,me encantó la idea de utilizar el video como expresión artística. Me llamó mucho la atención el de bill viola ; consigue un efecto asombroso de obra pictórica en movimiento.Ayuda a su concreción el fondo típico del clasicismo.Inspira un sentimiento religioso.Muy bien logrado.

goolian dijo...

Pommel, te recomiendo que continúes tu inmersión en el mundo del video artistico buscando en youtube la obra de mi amigo Charlie Nijensohn, ex Ar Detroy, un excelente artosta argentino que supo representar al país en la exigente bienal de Venecia.