viernes, 25 de diciembre de 2009

Elogio de la psicosis

Transcribo a continuación un pequeño fragmento de una novela corta del escritor argentino Ricardo Piglia. Nunca había leído nada de él y me pareció encontrar una cierta influencia de uno de mis autores preferidos, el francés Georges Perec. No creo que a Piglia le moleste la semejanza. La novela se llama "Encuentro en Saint Nazare" y si bien amplía en cierta forma lo expuesto por el fragmento; me permito disgregar hacia un paisaje distinto del elegido por el autor.

"Teoría de la repetición. Hayque recordar para no repetir. Serie de acontecimientos imperceptiblemente simétricos. En una vida la red de actos exactamente iguales alcanza, digamos, el 73,2 por ciento. Hay que pensar en el resto (los restos), en los que se filtra por los intersticios de la repetición y sucede una sola vez. En ese punto se construye el jeroglífico donde se cifra el provenir. "

Actos repetitivos. Realizados día tras día un número monstruosamente grande de veces. Lavarnos la cara, defecar, lavarnos los dientes, hacer pis.
Pero también comer, dormir, viajar ida y vuelta hasta el trabajo en medios de transporte cada vez más incómodos e inhumanos.
Llegar a la noche y mirar televisión lo que no es otra cosa que una rutina continua y exasperante vendida con la ilusión de la renovación permanente. Y algunas veces es sólo la excusa para dejar que nuestra mente sea brutalmente invadida por imágenes y sonidos que anestesien nuestra propia angustia.
Modernidades como extraer plata de un cajero automático o consultar el pronóstico meteorológico por internet. Podemos incluir también el chequeo compulsivo de los mails o mensajes recibidos o por recibir.
Y si nos ponemos muy exigentes hasta cosas supuestamente disfrutables pueden llegar a convertirse en algo gris y vacío. Como el sexo o una buena comida. Incluso las drogas.
La repetición ad nauseam domina nuestras vidas ? Se quedó corto el personaje de Piglia con la estimación del 73,2 % ? Nunca explica cómo llegó a ese guarismo.

Mi padre siempre cita a don Francisco de Quevedo y Villegas que solía decir: "todo lo cotidiano es mucho y feo".
Será que la pérdida del disfrute con la repetición es un defecto de la psiquis humana ?
Será por eso que nos atrae tanto la ruptura de la cotidianeidad, ya sea en una novela fantástica o en un viaje a un país desconocido ?
Será la práctica artística la única acción cotidiana donde la repetición avanza hacia un fin ? No forzosamente más disfrutable pero casi seguramente más diestro y complejo.

Tal vez la respuesta sea como decían los antiguos griegos, "cultivar el jardín interior". Crearse un mundo de fantasía, de imaginación, de juego. Como lo hacen los niños pequeños. Y generar de a poco y con mucha dedicación una pequeña psicosis que nos haga navegar por sobre el plomizo cielo de lo cotidiano como una nube diáfana. Puede ser cambiar la mirada sobre las cosas intentando verlo todo como si fuera la primera vez. O buscar intencionalmente el lado ridículo de las cosas, que lo tiene en demasía. O imaginar largas novelas con los personajes desconocidos que se sientan a tu lado en el subte.
Negociar entre el adentro y el afuera pareciera ser la postura ideal; que me recuerda al "camino del medio" que propone el budismo en casi todo.
Aunque muchas veces uno quisiera más adentro y menos afuera.

El pintor simbolista belga Fernand Khnopff pintó en 1891 un cuadro que siempre me impresionó. Se llama "I lock my door upon myself" (Cierro la puerta sobre mí mismo).

A la luz de lo que escribo, la locura podría no ser tan temible.

29 comentarios:

la stessa ma altra dijo...

podría, lástima que muchas veces se torne también una cuestión de infinitas repeticiones; concientes o inconcientes, repeticiones al fin...

Diego dijo...

Por eso es tan pero tan importante nunca perder la capacidad de asombro. Suena bastante candoroso, pero sigo creyendo que es así. Es imposible aburrise en este mundo si uno se lo propone, nunca es igual, al mismo tiempo que todo permanece de alguna manera.
Y la locura, más que temible, es necesaria.
Saludos.

goolian dijo...

Stessa, me repito mucho, me repito mucho, me repito mucho, me repito mucho, me repito mucho.

goolian dijo...

Diego, pero a veces hay que ser un poco loquito para asombrarse cuando te cepillás los dientes todas, pero todas las noches de tu vida.

Porque si no lo hacés tu odontólogo te demandará.

la stessa ma altra dijo...

si, si, tenemos demasiada semicorchea encima...

Caipira dijo...

Las rutinas necesarias para preservar la salud, y las repeticiones de pequeñas tareas como cepillarse los dientes no me parece tan terrible. Pero vieron Groundhog Day? Eso sí que es terrible. (Creo que es el Dia de la Marmota es español)

Felíz Año 2010 para todos!

goolian dijo...

no me acordaba de Groundhog day, pero mi idea va por ese lado.
La vida real no es TAN distinta de la película.

Ana dijo...

La película me pone nerviosa. Sólo el protagonista sabe que está viviendo el mismo día repetido hasta el cansancio. Me parece un suplicio casi como el de Prometeo Pero como los demás no saben lo que sucede, ¿cómo se explica que él modifique sus conductas y las adapte?

Caipira dijo...

Es que él sí está consciente....

goolian dijo...

Nosotros estamos conscientes de nuestras rutinas o sólo nos habituamos a ellas ?
No es, en el fondo; todo absolutamente repetitivo hasta el hastío ?

Caipira dijo...

Ahí está el quid de la cuestión. El gran tema es que dentro de los 'hábitos' también hay pensamientos, emociones y reacciones que se 'disparan' automáticamente.

goolian dijo...

Ya estamos llegando a un lugar muy interesante.
Los pensamiento y emociones también son hábitos rutinarios y repetitivos.
Avanzamos un poco más y llegamos al axioma budista de la no existencia del yo.
Nuestro "ego", yo o conciencia de nosotros mismos no será una ilusión mental, una suma de recuerdos y acuerdos tácitos que se despliega sobre un horizonte de repetición "ad nauseam" ?

Me estyo poniendo muy existencialista, entre ésto y la muerte, mejor me voy al jardín.

Pero mirá si me convierto en el jardinero del cuento ?

Caipira dijo...

:-)) ¡Atrapados! Pero queda Groundhog Day. Ahí había una salida.... durante nuestro peregrinar por este planeta. Pero a la parca no hay manera de escaparle.

Ana dijo...

Sí, en Groundhog Day había una salida... pero para una sola persona, que modificó su conducta pero también la de los otros, en cierta manera, engañándolos. ¿Haste donde es lícito?

Caipira dijo...

¿Cuál salida, Ana? Yo me refería a la que rompe el hechizo.

goolian dijo...

La vida son variaciones sobre un tema, y hace falta mucha imaginación para improvisarlas.

Caipira dijo...

¿Censuraste mi respuesta a Ana? ¿Por qué?

goolian dijo...

No, censuré nada, a lo mejor se me chispoteó el mensaje, perdón.

Caipira dijo...

Va de nuevo....

Ana, la 'salida' que mencioné es la que permite escapar del hechizo. ¿A cuál te refieres tú?

Ana dijo...

Me refiero al trabajo que hace el protagonista para escapar... llamalo romper el hechizo, si querés. Pero me parece que es una especie de castigo en sí mismo. ¿Cuánto averigua de la chica para decirle lo que ella quiere escuchar? ¿No es, al final, una mentira?
Me parece que esto se relaciona con el cuento del Jardinero y la muerte Al final, no podés escaparte...

goolian dijo...

Predestinación o libre albedrío ?
Groundhog Day fue probablemente escrita desde una cultura protestante que cree en la predestinación. Nosotros fuimos educados en la contra.

De cualquier manera el encuentro en el jardín es la predestinación absoluta común a todos.

Caipira dijo...

Me suena más a otra historia. ¿No será que para poder ejercer el libre albedrío primero hay que despertar del sueño de la marmota, y ver la sombra.... como hace Punxsutawney Phil en la película....

goolian dijo...

Che, corro al video a alquilarla para verla de vuelta.

Ana dijo...

Caipira: al reconocer el hechizo, el que puede ejercer el libre albedrío es el protagonista. Los otros personajes son como un juguete en sus manos... están predestinados a hacer lo que él modifique...

Goolian: eso del libre albedrío que nos enseñaron, me lo cuestioné desde chica. No me cierra con la idea de un Dios que todo lo sabe... Creo que estamos predestinados. De lo contrario, la idea del Dios omnisciente no me sirve.
Los líos que tuve con las monjas por decir esto... Hasta que decidí seguir pensando lo mío y decirles que sí a las monjas...
Y fijate que tiene que ver un poco con el tema de los mandatos.

Caipira dijo...

Anita, yo sería menos dura con el protagonista y le prestaría un poco más de atención a su desarrollo o evolución a lo largo de la película.

En cuanto a la predeterminación vs libre albedrío, no podemos cambiar el mundo ni la mayoría de nuestras circunstancias, pero sí cómo reaccionamos frente a ellas.

goolian dijo...

Ana, es verdad. La omnisciencia de dios es incompatible con la idea del libre albedrío personal.
Pero en una estricta lógica la solución no es cambiar el libre albedrío por la predestinación ignorada, como hace el protestantismo; sino eliminar el otro lado de la ecuación.
dios o bien no es omnisciente, o no existe.

Ana dijo...

Caipira: insisto. El protagonista evoluciona a costa de los demás. Sí, se vuelve mejor persona. Pero creo que les hace pagar a los otros un precio que no saben que están pagando.
Sí: totalmente dura y estructurada...

Ana dijo...

Goolian: Creo que Dios existe y es omnisciente, por lo tanto, para mí el libre albedrío no existe. Acepto que las cosas pasan por alguna razón que con nuestra mente humana no alcanzamos a comprender. Por ahí, en algún momento miramos para atrás y encontramos la explicación. Por ahí, no.
Alguna vez comenté que mi modo de encarar la fe es con un montón de dudas y preguntas... No soy fundamentalista en eso.
Creo porque decido creer. No porque debo creer...

Caipira dijo...

Ana, convengamos que el protagonista era mal bicho antes de partir para el pueblito, que viaja de muy mala gana a cubrir esa nota "indigna" porque no le queda otro remedio, y que descarga su frustración y mal humor sobre todos los que se le cruzan. Pero de donde sacás eso de que "evoluciona a costas de los demás"? O que "les hace pagar un precio"?