lunes, 10 de agosto de 2009

Sigan al líder

Había una vez un líder que por primera vez habló de las necesidades de los más necesitados. Un líder distinto que como nunca antes trajo esperanza a un mundo que ya la había perdido hace rato.
Y los pobres, los despojados, los desclasados le creyeron. Poco importó que el líder cumpliera o no sus promesas.
Y empezaron a seguirlo. Primero unos pocos.
Pero luego fueron más y más.
Algunos dijeron, "este líder es falso, no lo sigan".
Pero los que necesitaban una esperanza más que cualquier otra cosa, no les creyeron.
Y siguieron ciegamente al líder que les hacía promesas cada vez más hermosas y les hablaba de una realidad que ni en sus sueños más atrevidos habían vislumbrado.
Y un día el líder se fue.
No estuvo más con sus acólitos, por lo menos físicamente.
Y ellos, los pobres, los despojados, los desclasados siguieron creyendo en él. Aún los que nunca lo habían visto.
Y entonces empezaron a hablar de cómo era o había sido el líder.
Y no todos coincidieron.
Los años pasaron y todos habían construido su propia imagen del líder que ya no estaba.
Y pasaron más años.
Existían muchos líderes distintos, incluso contrapuestos; todos construidos por sus seguidores, los que lo habían conocido, que ya eran pocos; y los que no.

El hecho que el texto anterior sea perfectamente aplicable a Perón o a Cristo, habla a las claras de la inmadurez política de la sociedad argentina.

Cada cual se construyó su Perón y su peronismo entre 1955 y 1973. Y después de su muerte siguieron.
Cada cual se construyó su Cristo entre digamos el 43 y el presente.
La diferencia es que Perón volvió y eso es el punto axial de la política argentina del siglo XX.
Ezeiza.
Según J. P. Feinmann, una ópera. Para mí más bien un oratorio o pasión.
Cuando las bandas neonazis de Osinde y sus secuaces comenzaron a disparar sus metralletas contra la Juventud Peronista, los montoneros y gente que no tenía nada que ver; todos los perones existentes se encontraron violentamente. Y los perones socialistas, marxistas y populares que sólo existían en las mentes de los que habían leído a J. W. Cooke; tuvieron que correr por sus vidas.
Al día siguiente, el Perón de carne y hueso, aterrizado sano y salvo en Morón; dejó bien claro cuál era el Perón real.
Y de paso, allanó el camino para el terrorismo de estado con un eficiencia envidiable; deuda que los militares del Proceso nunca le reconocieron. Pero ocuparon a todos sus empleados.
Ezeiza y Perón.
La inmensa mayoría de los antiperonistas lo corren por derecha. Pero algunos lo corrieron por izquierda. Los poquísimos remanentes del anarquismo pacifista vieron tempranamente en Perón al filo nazi fascista que siempre fue. Un militar de extrema derecha, lo suficientemente astuto como para robar las leyes socialistas y ganar el favor de los más necesitados.
Ezeiza fue la revancha moral del anarquismo.

A diferencia de Perón, Cristo nunca volvió.
Salvo en el cuento de los hermanos Karamazov, "El gran inquisidor" donde Fiódor Mijáilovich Dostoyevski, describe la Ezeiza posible del cristianismo evangélico.

Sigan al líder.

8 comentarios:

Chris dijo...

Muy bueno, goolian!
Lo que no entiendo es el "evangélico" final. ¿Por qué no cristianismo a secas?

goolian dijo...

Cristianismo del evangelio, no cristianismo evangélico protestante.

Chris dijo...

Entendí. Por eso, como se presta a confusión, ¿por qué no cristianismo a secas? ¿O hay alguna otra razón que se me escapa?

goolian dijo...

a) los evangelios no son cuatro, son muchos más.
b) como vos bien apuntaste, existen muchos errores de traducción por desconocimiento de las lenguas originales pero que dieron lugar a errores de interpretación.
c) los mismos evangelios aceptados fueron textos modificados, interpolados y llenos de contradicciones durante bastantes años después de la muerte del fundador.
d) durante los primeros siglos de la iglesia que todavía no era una sola sino distintos cultos, liturgias e incluso creencias se intentó consensuar mediante concilios.
e) el concilio de Nicea por ejemplo, cristalizó lo que conocemos como Credo Niceno, el credo de la misa.
f) todo eso se llama Magisterio y constituye lo que se conoce como Catecismo. Son las interpretaciones y conclusiones de los padres de la Iglesia que agrandan, modifican y normalizan la exigua doctrina teológica existente en los evangelios originales. ejemplo, la inmaculada concepción, la doble naturaleza de Jesús, la Santísima Trinidad, etc.
Todas cosas no presentes desde el principio.
Entonces cuando digo cristianismo evangélico me refiero solamente al contenido original de la doctrina, como puede haber sido en el siglo II, pensando más en Tomás que en los canónicos.

Chris dijo...

Está claro, goolian, y estoy de acuerdo. Lo que pretendía era defender a los pobres evangelistas que son buena gente. Por lo menos los que conozco! Pero no fui clara.

Podrías agregar a la lista el temita del pecado conque han martirizado a la gente durante siglos!!! Jesús se refería a otra cosa.

Zoso dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
pommel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
goolian dijo...

Pommel dijo : argentina: 70 años de permanente deconstrucción.Y.....????

Creo que los problemas no empezaron en la década del treinta.

Y ???? y si no sabe la respuesta, siga al líder.... ;)