lunes, 21 de julio de 2008

El loco

Acabo de leer un libro de Alejandro Jodorowsky. El nombre lo conocí por primera vez en mi adolescencia como guionista del genial ilustrador de historietas francés Moebius. Pero desde hace unos años he conocido al Jodorowsky completo y estoy absolutamente intrigado y fascinado con él. Recomiendo fervientemente su autobiografía, que debe ser leída sin prejuicios.
Desde siempre tuve una claro rechazo por los textos de autoayuda. Para mi formación en "ciencias duras", son en general un conjunto de charlatanes bien intencionados en el mejor de los casos y otro grupo de estafadores en su mayoría. Recuerden a Osho y a su colección de Rolls Royces.
Pero Jodorowsky es en principio un artista, mimo, actor, dramaturgo y director de cine surrealista que creó algo llamado psicomagia que merece una entrada por sí misma. O es un gran literato y embauca con mucha clase o es un chamán en serio como quería Joseph Beuys y creo que quiero yo.

Hacia el final del libro enumera siete leyes mágicas, que por coincidir mucho con mi visión del mundo transcribo aquí sin agregar explicación alguna. Esas explicaciones se las dejo al lector.

1.- El mundo no es eso que pensamos que es.
2.- Todos los sistemas son arbitrarios.
3.- Todo está conectado con todo.
4.- Todo es posible.
5.- "Ahora" es el momento de poder.
6.- Todo está vivo y puede responder.
7.- Siempre hay otra forma de hacer algo.

Spinozista hippie, no?

Uno mismo, en el viaje de la vida tiene que aprender a desdeñar las sirenas del poder, del dinero, de la fama, del sexo y tantas otras boludeces. Pero Jodorowsly también habla que en una parábola vital hay que desdeñar también cosas no tan obvias.
Cuando se es joven uno trata de competir y ganar. Ser un campeón. Hay que desdeñar al campeón que hay en uno.
Luego se abraza una causa y se trata de ser un héroe. Hay que desdeñar al héroe que hay en uno.
Ya maduro, llega el tiempo de dar frutos y se intenta ser un genio. Hay que desdeñar al genio que hay en uno.
Para Jodorowsky se llega entonces a ser un santo.
Pero yo agrego, hay que desdeñar al santo que hay en uno.

Qué queda entonces ? Qué es lo no desdeñable en uno ?
A Alejandro le gustaría la imagen metafórica que propongo.
Bajar en los arcanos del tarot hacia el cero.

La carta anterior a todas las numeraciones.

El loco...

2 comentarios:

AJDR dijo...

Hace no mucho tiempo llegó a manos de mi mujer un DVD que se llamaba algo así como "El gran Secreto".
Lo vimos acríticamente, sin esperar nada, y no nos decepcionó: nos dio NADA.
Se trata de una especie de melange voluntarista con mezcla de magia negra y libro de autoayuda.
El lema es "no hay nada que no puedas hacer". Y luego, te da una serie de instrucciones sobre cómo convertirse en un voluntarista a ultranza, una especie de demiurgo del mundo moderno.
Pasa con todas las corrientes modernas del pensamiento: no dejan de ser ciertas, pero no son verdaderas. O más gráfico, al modo chestertoniano: Las herejías son verdades que se vuelven locas.
En el caso de los libros de autoayuda, (y de este gran secreto, en particular y especialísimamente) son emulaciones de algo que ya descubrió de alguna forma la Iglesia Católica, o la antigüedad clásica, pero que se tergiversan, vaciándolas de contenido y terminan generando la abominación de la desolación: la adoración del hombre por el hombre. Los individuos tocados por la varita mágica de la autoayuda son en general monotemáticos hasta el límite de la oligofrenia, autosuficientes hasta la omnipotencia, y voluntaristas hasta el odio a cualquier consideración moral o intelectual.
Bueno, las seis primeras "leyes mágicas" de este muñeco están enumeradas, casi textualmente en la película "El gran secreto".

goolian dijo...

Comparto en buena medida el resquemor con los textos de autoayuda. Después de todo Choopra u Osho no dicen nada que no hayan dicho los Upanishads con unos 3500 años de ventaja.
Y en el peor de los casos son recetas puntuales para ser "exitoso" que a larga prolongan la espiral de frustración.
Pero para mí la diferencia con Jodorowsky es que le creo como artista y al creerlo como artista empiezo a creerle como chamán.
A mí las herejías, o verdades locas, me caen muy simpáticas aunque sólo sea porque ofrecen una visión alternativa de lo religioso.
Después de todo no siempre lo exitoso es lo verdadero.
Pero creo necesario distinguir el pensamiento de la antiguedad clásica o al menos la parte no platónica de ella, del pensamiento cristiano. Y eso tiene que ver con el énfasis en el idealismo y no en el materialismo. No existe un cristianismo hedonista. Y eso es precisamente lo que me atrae del discurso de Jodorowsky, la vondicación del goce de existir, el plantear la vida como una fiesta y el mundo como un lugar amigo aquí y ahora.