jueves, 4 de diciembre de 2008

Vanitas

La necesidad de creer en la vida después de la muerte es parecida a la necesidad de creer en un Dios todopoderoso que nos escucha y es un síntoma
de una psiquis débil que no está lo suficientemente
construida como para soportar la crudeza de la realidad; el cuerpo físico es indisoluble de la vida consciente y esté está inexorablemente condenado a desaparecer.

Yo creo que las psiquis o mentes son un proceso de construcción que no debería terminar nunca ya que el cambio implica vitalidad. Cuando una mente se detiene, se "congela" y corre el riesgo de caer en necrotizaciones de fanatismo.

Ahora la pregunta es porqué tantas mentes no llegan a construirse de forma suficientemente sólida como para no necesitar de semejantes "muletas espirituales" en la vida adulta?
La educación, los padres, la religión ? O una secreta transmisión del miedo que nos constituye como especie que se sabe finita?

Otra visión totalmente distinta del asunto.
Después de un día afanoso, lleno de actividades y de logros; satisfechos, agotados y felices llegamos a la noche y nos entregamos plácidamente a la inconciencia del sueño.
Porqué después de una vida afanosa, llena de actividades y de logros; satisfechos, agotados y felices no podemos llegar a la muerte y entregarnos plácidamente a una inconciencia infinita ?
Será porque sabemos que no habrá otro despertar ? Que ya no habrá más mañanas ?

"In that sleep of death, what kind of dreams may come" (en ese sueño de la muerte, qué clase de sueños vendrán) - W. Shakespeare.

O pesadillas.

Lo único que sé es que todas las mañanas del mundo son sin retorno.

El cuadro es de William Dyce.

11 comentarios:

E. dijo...

Todo aquel que se ha tomado el trabajo de pensar, siquiera durante una noche, en la muerte, guarda en su corazón distintas respuestas para los interrogantes que quedan flotando en tu escrito. Sin embargo, no puedo dejar de preguntarme: las muletas espirituales de la contrita humanidad, que se diferencia con ellas del resto del mundo animal, ¿deberían causarnos más rechazo que asombro? Que seamos seres que, como el lobo, no las necesitamos, ¿es suficiente como para que despreciemos la invalidez de los demás? ¿Seré mejor por no usar muletas, o seré peor? No me atrevo a juzgarlo; sólo espero que ellos puedan sacar tanto provecho de andar con ellas como yo de andar solo.

"Farewell, hope! And with hope, farewell fear, farewell remorse!" (John Milton)

Tous les matins du monde sont sans retour...

goolian dijo...

Poligloto E,
gracias por tu respuesta que me permite conocer tu blog.
Con respecto a las ideas-muletas,
¿deberían causarnos más rechazo que asombro? Yo creo que sí como toda muleta innecesaria termina siendo ella misma la enfermedad y no el remedio. Que seamos seres que, como el lobo, no las necesitamos, ¿es suficiente como para que despreciemos la invalidez de los demás? No desprecio sino ayudar iluminar la más terrible de las oscuridades que no es la muerte, sino la ignorancia. ¿Seré mejor por no usar muletas, o seré peor? Casi seguramente mejor porque mi mente estará libre de mitologías y fortalecerá mis espíritu conquistando mis terrores infantiles. Y conste que no me gusta tanto don Friedrich Wilhelm Nietzsche.

Je joue le basse de viole.

E. dijo...

Por supuesto que mis respuestas a las preguntas retóricas que hice no distan mucho de las tuyas: por algo estoy de este lado. Es sólo que fue tan natural para mí desde chico andar sin las muletas (perdí a mi vieja de muy pibe y fui bastante obsesivo con el tema de la muerte, de modo que me armé bastante, ya por mecanismo de defensa o lo que fuere) que llego a un momento de la vida en que me hago las preguntas que no me hice al tomar este camino. ¿Es esta la dirección correcta? Sí, puesto que es la que yo tomé y que es la que yo defiendo, pero no creo que deba imponérsela a los demás, a los que no nacieron para ella. Es correcta para mí, pero no para los que están hechos de otra materia. Es que hay un punto en sus respuestas en el que creo que se equivoca: al llamar a las muletas "innecesarias". Tal vez sean innecesarias para algunos, pero no para otros: hay hombres que nacen fuertes y otros que nacen débiles, y no creo que ninguno tenga derecho a juzgar con su propia vara a los otros. Hasta ahora, por medio del cristianismo dominante, eran los inválidos los que juzgaban (y condenaban, claro) a los libres. Ahora es al revés. Yo prefiero que cada uno salga adelante como pueda, según las armas que la naturaleza le dio.

Y sobre mi blog, no lo tome muy en serio: es sólo literatura, muy fantasiosa, que busca generar un efecto negativo en el lector. En realidad es más un libro que un blog; un libro en el estilo de Maldoror, sólo que editado por este medio. Y tiene casi tantas contradicciones como yo (digo "casi" porque todavía no las vertí todas). Pero no me doy a conocer realmente por él como usted por el suyo, que empecé a leer hace poco y disfruto bastante. Saludos.

MAXIMOON dijo...

supongo que venimos de un par de milenios en donde la religión lo dominó todo, incluso a través del miedo, yo creo que cada vez hay más mentes que prescinden de esas muletas espirituales y que el poder de las religiones continuará en retroceso, el tema es que será un proceso tan lento que no estaremos allí para verlo, salvo que adoptemos la muleta espiritual llamada "reencarnación" y quién sabe, tal vez volvamos para reírnos un poco.

Anónimo dijo...

Goolii, te extrañamos. Grcho.

pau dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
pau dijo...

Goolian, te pensaba escribir algo parecido a lo que expresó en pulida síntesis Mr.E.; la gran mayoría de nuestros congéneres no tiene la contextura emocional que implica mirar a los ojos a La Parca; aterroriza, vulnera, profana la ilusión.

Yo creo que la fé o el escepticismo no se pueden elegir, son dones: te toca. Por eso no me parece culpar a alguien por algo sobre lo que no es del todo responsable!

No comprendo para nada la cruzada anti creyentes que sostienen algunos; no me cabe que les moleste!; yo creo que en el fondo les da envidia que otros puedan vivir tan ilusionados y gratis!

Cucháme, hay gente que pasa a ser feliz y equilibrada gracias a la religión!! ¿y cuántos conocemos que hayan dado tal paso a partir de abrazar el agnosticismo?. Entonces, desde una postura edonista, que -creo- compartimos, ¿cuál es mejor fórmula para el fin último?

S2

goolian dijo...

Pau, no coincido. Creo que la fe o la creencia como forma de conocimiento es una pesada ancla como lo expresé más arriba en el blog.
No es una cuestión de envidia a los creyentes, cómo se puede ser feliz con el temor del Infierno siendo cristiano ! Me parece que a lo largo de la historia las religiones han separado más que unido, han sido causa directo o indirecta de asesinatos y genocidios y se oponen firmemente a la recionalidad, ya sea condenando a Galileo o prohibiendo el condón en un mundo con AIDS.
La postura hedonista correcta es reírse de la Muerte como de todo.

goolian dijo...

El problema que plantea E es también el de que habría psiquis débiles que necesitarían muletas religiosas y otras más fuertes que no.
No es eso un poco condescendiente ? No estamos justificando algo que tal vez no debería ser justificado ?
Existe algo así como una "aristocracia del espíritu" donde los nobles serían los iluminados agnósticos y la plebe los creyentes embarrados en la superstición disfrazada de religión oficial ?
A pesar de lo tentadora de la idea, prefiero seguir aferrado a la igualdad espiritual de todos que conlleva el optimismo de que todos podemos llegar a ser mejores, más racionales y con menos miedos "infantiles".
Aún a los degustadores de cumbia villera les puede llegar a gustar el Réquiem de Mozart...

pau dijo...

Pequeño Saltamontes, Confundes "religión" con "institución político religiosa".

Comparto tu desprecio por las organizaciones religiosas casi sin excepción. No puede confundirse con ello el valor religante de toda experiencia transcontextual, sea en el ámbito del arte, de la demencia cotidiana, de los estados alterados inducidos o, en su dimensión creativa, también de la ciencia, como nos dijo Göete en otro de tus posts.

goolian dijo...

Pau, una distinción importante para mí es la de trascendencia e inmanencia. Toda religión organizada es tiene una visión trascendente de la divinidad, está "más allá". En cambio la experiencia mística individual, homologable a la "experiencia oceánica" de los agnósticos o artistas en general; es decididamente inmanente.
La crítica fundamental está orientada al hecho de sustituir conocimiento por fe y al de tranquilizar los pánicos existenciales con ideas fantasiosas en vez de ver la realidad o por lo menos mantenerse al margen como lo estoicos.